Este boqueixonés se abrió camino a sí mismo hasta la cima de los certámenes de belleza nacionales

Patricia Calveiro Iglesias
Patricia Calveiro SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO CIUDAD

Adri Fernández sueña con participar algún día en un certamen internacional y representar a España como parte de la organización.
Adri Fernández sueña con participar algún día en un certamen internacional y representar a España como parte de la organización.

Adri Fernández es el actual vicepresidente de Miss y Míster Spain

30 sep 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

«Llegar donde yo estoy no me resultó nada fácil. Nadie me ayudó. Yo me abrí camino a mí mismo porque sabía que valía para esto, pero no me regalaron nada... y, menos, en un mundo tan competitivo a nivel profesional como es el de los certámenes de belleza». Así relata Adri Fernández López su ascenso en la organización de concursos de modelos, hasta su actual cargo de vicepresidente de Miss y Míster Spain, «uno de los más grandes que hay en España», destaca él.

Nacido en Sergude, en el seno de una familia numerosa (él es el tercero de cuatro hermanos), su madre era cocinera y su padre —ya fallecido— trabajaba como de repartidor de congelados entre la hostelería del Franco, en Compostela. Recuerda que entró en el mundo de la moda como parte del personal de una agencia de modelos y su propia iniciativa lo llevó, cuando aún era un veinteañero, a organizar un desfile: «Fue algo que surgió de la nada. Era año santo en Santiago, el 2021, y pensé en hacer un desfile para que los modelos representasen a Galicia en un certamen nacional. Al director de esa agencia le pareció buena idea y lo dejó en mis manos. Sin lugar a dudas, fue la mayor responsabilidad que me propuse y, al mismo tiempo, la experiencia más bonita de la cual aprendí. Coordinar un evento entre dos comunidades autónomas desconocidas, defender a un grupo de candidatos, representar a mi tierra... Fueron ocho meses de trabajo, 900 kilómetros de trayectoria, el 80 % de gestión a distancia y un 20 % presencial, siempre desde la cúspide, con ganas e ilusión». La fecha de aquel debut se ha quedado grabada a fuego en su memoria: el 27 del 2 del 2022, en el hotel Ruta Jacobea de Lavacolla. Tras salir airoso del paso en aquella final autonómica pospandémica de Modelo Imagen España, Adri se presentó a la sociedad española como coordinador de este certamen nacional (impulsado desde una empresa aragonesa), a cargo de la gestión de la competición en ciudades como Zaragoza, Valencia, La Rioja, Cataluña, Navarra o Madrid. Y, de ahí, hasta donde está hoy.

Reconoce que desde que se suspendió la celebración de Miss España, con sus 83 años de historia, infinidad de nuevos certámenes pugnan ahora por tener la repercusión que este tuvo en su día y «solo si hay un equipo que se mantiene vivo puedes salir adelante... de hecho, en muchos de ellos la organización deja mucho que desear». Para él, es fundamental garantizar entre el jurado un mínimo de miembros que no tengan relación con la moda para asegurarse que no hay favoritismos con ciertos candidatos y evitar que sobrevuele la duda del tongo. Además de «cuidar la imagen de cara al público, hay que ser comprometido con todo el equipo y leal con tus compañeros para ganarte su respeto». Aunque, destaca, la parte que a él más le llena es la de apoyar a los candidatos y darles un último impulso cuando les asaltan las dudas y miedos.