El compromiso sin límites ni excusas de Marcos, Suso y Paco

Patricia Calveiro Iglesias
Patricia Calveiro SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO CIUDAD

Marcos Sanmartín, Paco Carneiro y Suso Cabo (en la foto, de izquierda a derecha) ya son miembros de pleno derecho de Protección Civil en Santiago.
Marcos Sanmartín, Paco Carneiro y Suso Cabo (en la foto, de izquierda a derecha) ya son miembros de pleno derecho de Protección Civil en Santiago.

Protección Civil de Santiago alistó a tres voluntarios, muy implicados, con discapacidad intelectual que colaboran desde hace un año y medio con la agrupación

13 ago 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Marcos Sanmartín Pereira es conocido ahora como Y650, Suso Cabo Souto como Y651 y Paco Carneiro es Y652. Este mes los tres han pasado a vestir el uniforme de Protección Civil de Santiago con enorme orgullo. Para ellos, tener un número de identificación de la agrupación no solo implica que forman ya parte oficialmente del batallón naranja de voluntarios sino que, además, se reconoce su validez y su compromiso, sin límites ni excusas, a la hora de contribuir con una sociedad que no siempre es igual de acogedora con las personas con discapacidad intelectual.

Los tres empezaron a colaborar hace un año y medio, en febrero del 2024, recuerda la responsable de la agrupación compostelana, Begoña del Río: «Cuando fue la pandemia, nos habíamos movilizado para felicitar el cumpleaños a usuarios de Aspas y ellos fueron a hablar con las educadoras de la asociación para ver si podían colaborar con nosotros. Son súper amables, voluntariosos, tremendamente responsables y encajaron perfectamente desde el principio. Siempre procuramos que haya un voluntario veterano cerca de ellos, como apoyo, y participaron en multitud de operativos, tanto en la recogida y clasificación de los alimentos y material humanitario que enviamos a Valencia tras la dana como en los partidos de baloncesto del Obra, las carreras, conciertos... Al igual que al resto de voluntarios, los vamos formando e integrando, pero son uno más».

Como voluntarios de pleno derecho, ahora —además de su uniforme y número correspondiente— también tienen acceso a la aplicación móvil que muestra los operativos en curso y pidieron una taquilla con sus respectivos nombres y fotos. Marcos constata que le hace «mucha, mucha, ilusión» formar parte de Protección Civil y allí «siento que crecí un poco más». Con un trastorno de personalidad, este compostelano de 44 años agradece el compañerismo que se encontró en la agrupación y destaca también las facilidades que le han puesto en su trabajo (es empleado de la tienda deportiva Decathlon desde hace 15 años) para compaginarlo con su faceta de voluntario. «Mi discapacidad es muy leve y siempre he tenido el apoyo de mi familia, por lo que no me encontré muchas puertas cerradas hasta ahora», aclara, aunque es consciente de que no siempre es así y hace un llamamiento para que se dé una oportunidad a la discapacidad intelectual y no se levanten más barreras a su alrededor: «Somos personas, como otras cualquiera, y merece la pena conocernos».