Los Franco aceptan devolver las estatuas de los profetas del Pórtico a Santiago
SANTIAGO CIUDAD
El Ayuntamiento valora ahora la mejor forma de traerlas a la ciudad desde el pazo de Meirás
09 jul 2025 . Actualizado a las 13:15 h.La familia Franco asume la sentencia del Tribunal Supremo que recientemente declaró que las estatuas de los profetas Isaac y Abraham (del Mestre Mateo y que en su día formaron parte del Pórtico da Gloria) pertenecen al Ayuntamiento de Santiago. No seguirán litigando por ambas piezas, que están en el pazo de Meirás, y que el Ayuntamiento podrá recoger en cuanto tenga todo dispuesto para transportarlas, con las cautelas que requiere la movilización de dos bienes de interés cultural (BIC). Así se lo ha comunicado el abogado de la familia este miércoles al Concello, con lo que la alcaldesa, Goretti Sanmartín, ha solicitado ya a los técnicos correspondientes que valoren el coste de la operación y los requerimientos que hay que atender, precisamente por la protección patrimonial que tienen ambas estatuas.
Las figuras de Isaac y Abraham se instalarán inicialmente en un espacio provisional que todavía está por decidir. Esa es otra de las cuestiones que tendrá que determinar el Ayuntamiento mientras, en paralelo, valora una ubicación definitiva donde puedan estar con el tratamiento adecuado pero accesibles al público, según apuntó Sanmartín esta mañana.
En palabras de la alcaldesa, los Franco «claudican na súa batalla por tentar ser donos dunhas estatuas que, evidentemente, non lles corresponden». Para la nacionalista, «hoxe é un día grande» para la ciudad, porque «comezamos a conta atrás para o regreso dos profetas ao Concello», dijo antes de agradecer a colectivos como O sorriso de Daniel su insistencia en reclamar la vuelta de las estatuas y a los responsables públicos que lo hicieron posible. Primero, a Martiño Noriega, que inició el proceso judicial de reclamación desde la alcaldía y después al socialista Xosé Sánchez Bugallo, quien prosiguió con la iniciativa judicial una vez que el regidor de Compostela Aberta perdió el mando de la ciudad.