La Policía Autonómica identificó a 141 menores e impuso siete multas por consumo de alcohol durante el festival O Son do Camiño de Santiago

Xurxo Melchor
Xurxo Melchor SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO CIUDAD

PACO RODRÍGUEZ

Cuatro de las actas de infracción fueron para puestos ambulantes localizados en las proximidades del Monte do Gozo

24 jun 2025 . Actualizado a las 13:43 h.

La unidad adscrita a Galicia de la Policía Nacional, más conocida como Policía Autonómica, levantó durante la pasada edición del festival musical O Son do Camiño, celebrado en Santiago, siete actas de infracción por incumplir la ley que prohíbe la venta y consumo de alcohol a menores de edad durante el dispositivo que este cuerpo de seguridad organizó con motivo de este evento, en el que además identificaron a un total de 141 menores.

La Policía Autonómica organizó con motivo del multitudinario festival un dispositivo con agentes de la jefatura provincial con base en Santiago. De las siete multas impuestas, cuatro correspondieron a puestos ambulantes de venta de comida y bebida, en los que también se dispensaba alcohol, y que estaban situados en las inmediaciones del Monte do Gozo, en cuyo auditorio se celebraron los conciertos los días 12, 13 y 14 de este mes.

En concreto, estas cuatro sanciones son por incumplir las leyes 2 /1996 y 11/2010 en actividades de prevención del consumo de sustancias prohibidas a menores. Los puestos ambulantes carecían tanto de un cartel informativo que anunciase la prohibición de la venta y suministración de alcohol a menores de 18 años así como de la licencia municipal de actividad.

Las otras tres actas de infracción fueron a establecimientos de hostelería también por carecer del cartel informativo que informa de la prohibición de venta de alcohol a menores.

El dispositivo especial del Son do Camiño se enmarcó en las actuaciones para vigilar que no se venda alcohol a menores tanto en locales de ocio como en bares, pubs o discotecas y también en supermercados y tiendas 24 horas que cuenten con licencia para vender licores y tabaco.

En este tipo de operativos, la actividad de los agentes se centra sobre todo en tareas de inspección a locales y control de las zonas de ocio frecuentadas por menores de edad. Los objetivos pasan por lograr que los establecimientos se ajusten a la normativa en materia de alcohol y tabaco, pero también de forma muy especial en que los adolescentes adopten pautas de conducta saludables, evitando el consumo de estas sustancias en edades tempranas por las importantes repercusiones que conlleva para la salud de los jóvenes.