Lourdes, la maestra que rescata el saber de los abuelos cesteros en Santiago
SANTIAGO CIUDAD
Conchi fue la primera en inscribirse a las clases que dará en El Taller de Marusana para aprender un proceso artesanal que no llegó a su generación
14 feb 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Durante los últimos siglos se han transmitido conocimientos de generación en generación ligados a la vida en el ámbito rural y sus quehaceres. Las cosechas y los mimbres se entretejían de forma natural dando forma a la cestería tradicional, un proceso artesanal que en muchos hogares ha desaparecido y caído en el olvido. Es lo que le pasó a Conchi, quien recuerda a sus abuelos, de la zona del Ulla, trabajando con mimbre del país. Cuenta esta mujer alegre, nacida en agosto, que lo solía ver de pequeña afanados en esta tarea, una imagen que se le quedó grabada, pero los detalles del procedimiento no fue capaz de atesorarlos hasta hoy. Por eso ha sido la primera en apuntarse en las clases de iniciación en cestería que dará Lourdes Suárez en Santiago ciudad.
«Conchi es nuestra alumna desde hace bastantes años y siempre mostró interés por aprender cestería. En general, es algo que nos demandaban bastante», indica Silvana Liñares, al frente de El Taller de Marusana, donde hicieron esta semana una demostración de cara a la apertura de inscripciones. «La verdad es que me habría gustado poner en marcha las clases de cestería antes, pero me di por vencida al no encontrar profesores capacitados. La gente que sabía hacerlo o era muy mayor como para dar clases o vivía demasiado lejos. Además, el material se encareció muchísimo», explica la responsable de la escuela y tienda de manualidades emplazada en la rúa da República Arxentina desde hace 4 años.
«Lourdes también es alumna mía y conocida desde hace muchos años. Suele venir a cursos intensivos sobre distintas técnicas y por primera vez, en lugar de venir a aprender, ella será la que enseñe algo al resto. Estaba muy nerviosa por eso, porque una cosa es saber hacerlo ella y otra dar clase, pero sé que se le va a dar bien. Ella aprendió cestería durante la pandemia, se le presentó la oportunidad de asistir a un taller y luego fue perfeccionando la técnica por su cuenta e innovando, incluso va a ferias para vender sus trabajos», añade Silvana. Sobre la parte más creativa de Lourdes, destaca que al margen de dominar el trenzado tradicional, también utiliza madera perforada como base, de modo que elabora a partir de ella desde bandejas a paneras o botelleros, además de dominar técnicas decorativas como el decoupage con papel de arroz o servilletas, lo que «hace que sus piezas de cestería sean muy especiales».
Las clases en El Taller de Marusana comenzarán cuando se tenga un mínimo de participantes para llevarlas a cabo, previsiblemente en marzo y se prolongarán hasta mayo o junio. En vez de mimbre, utilizarán un material más fino como es la médula. Y esta no es la única nueva propuesta que pondrá en marcha de cara al final de curso Silvana, quien organizará dos talleres intensivos (mañana y el martes 18) de macramé, «que también está muy de moda, y me gustaría incluirlo como actividad semanal».