Estos compañeros de universidad acabaron formando una empresa que cumplió ya 20 años
SANTIAGO CIUDAD
Especializados en riesgos laborales y con oficinas en Santiago y Caldas de Reis, la familia de Preveplan tiene una docena de empleados
21 sep 2024 . Actualizado a las 05:00 h.Hay quien dice que los mejores amigos se hacen en la universidad, incluso hay estudios que lo avalan. No es de extrañar, porque en esta etapa uno no solo amplía su círculo de personas afines sino que además hay una vocación en común, las mismas preocupaciones e inquietudes por el futuro y se gravita entorno a ese pequeño micromundo que rodea a cada facultad. Silvia Vázquez Rivas, Marcos Villaverde y Gustavo Espiñeira se conocieron estudiando Relacións Laborais en la USC e hicieron luego el máster sobre riesgos en el ámbito del trabajo. En sus planes no estaba que sus carreras siguieran hoy unidas, pero así sucedió. Estos tres excompañeros de universidad acabaron siendo socios, creando una empresa que este verano cumplió 20 años.
Silvia y Marcos fundaron juntos Preveplan en Santiago en agosto del 2004, en el 2008 abrieron una segunda oficina en su tierra (Caldas de Reis) y en el 2013 se sumó al proyecto el compostelano Gustavo, de la quinta de Marcos (con un año más ambos que Silvia, del 77). «Iniciamos nuestra actividad profesional por separado, al terminar los estudios. Cada uno tenía su negocio y, llegado el momento, decidimos fusionarnos», cuenta el santiagués. «Hace 11 años, por una serie de requerimientos normativos que nos obligaban a tener una unidad básica de salud, con un médico y una enfermera, decidimos unir esfuerzos», añade.
Los tres dirigen actualmente una plantilla de una docena de empleados fijos, entre los que hay tanto sanitarios como personal técnico especializado en riesgos laborales o ingenieros. Todos forman una segunda familia, indica el socio, quien destaca cómo han resistido siendo independientes en un sector donde gran parte de las pequeñas empresas (como la suya) fueron absorbidas por las grandes cadenas en los últimos años. «Nosotros también recibimos propuestas, pero decidimos mantener nuestro camino y marca imperturbables», dicen orgullosos, en su papel de David frente a Goliat. De hecho, lo han convertido en una de sus características diferenciadoras: «Nos distinguimos por prestar un servicio de cercanía y personalizado a los clientes. Huimos un poco de los estándares rígidos de las grades compañías, que tienen unos horarios y protocolos más estrictos, lo cual es totalmente respetable, pero nosotros damos más flexibilidad en ese sentido».
Así, Preveplan se ha forjado una cartera propia a nivel autonómico, que incluye grandes empresas pero sobre todo abundan las pymes preocupadas por la seguridad de sus trabajadores, desde establecimientos hosteleros hasta firmas de construcción, oficinas y muchas otras. Entre sus expectativas a futuro, está «continuar con la misma línea de evolución que hasta ahora, manteniendo un crecimiento sostenido y constante, con paso firme y sin grandes altibajos», manifiesta Gustavo. En cuanto a la demanda, explica que los clientes que demandan servicios de prevención de riesgos laborales buscan, principalmente, «no tener accidentes y asesoramiento para evitarlos, lo que implica no perder tiempos de trabajo, librarse de posibles juicios y demandas, además de salir bien parados en las inspecciones, sin sanciones. En los últimos años, aunque el objetivo es el mismo, sí se ve que hay un cambio en la concienciación gracias a las campañas llevadas a cabo desde la Administración y también desde los equipos que nos dedicamos a la prevención. Nosotros también hacemos una labor pedagógica que ayuda a que la gente vaya adquiriendo más conocimientos y una mayor responsabilidad».