Asistente Crohn: una aplicación para registrar síntomas y anticipar brotes

Cristina Barral Diéguez
cristina barral PONTEVEDRA / LA VOZ

SANTIAGO CIUDAD

Alberto Ruibal Ojea, paciente de Crohn, diseñó la aplicación Asistente Crohn para registrar síntomas y anticipar brotes de la enfermedad
Alberto Ruibal Ojea, paciente de Crohn, diseñó la aplicación Asistente Crohn para registrar síntomas y anticipar brotes de la enfermedad A.R.

El pontevedrés Alberto Ruibal, también paciente, diseñó la «app» como trabajo fin de grado. Busca ayudar a los usuarios y dar visibilidad a la enfermedad

28 oct 2023 . Actualizado a las 13:36 h.

Alberto Ruibal Ojea, pontevedrés de 25 años, sabe bien lo que es vivir desde muy joven con una enfermedad crónica, en su caso Crohn. El chico cuenta que aunque esta dolencia inflamatoria intestinal debutó siendo él muy pequeño, no fue hasta los 15 años cuando se le puso nombre con el diagnóstico. «De pequeño estaba muy falto de ánimo, no tenía fuerzas para hacer el día a día. Con el diagnóstico, estuve tres meses sin comer, solo con batidos que me preparaban en la farmacia del Hospital Montecelo. A partir de ahí, con los tratamientos biológicos tuve una mejora, aunque tenía muchos brotes y me operaron», relata. En su caso no lleva bolsa de ostomía.

Fue a mediados de la carrera, el grado en Ingeniería Informática que cursaba en la Universidade de Santiago de Compostela (USC), cuando surgió la idea del proyecto Asistente Crohn. Recuerda Alberto que fue en un momento malo de la enfermedad y de su vida. «Tenía muchos brotes, había noches que a las dos de la madrugada no me podía levantar del suelo del dolor y me pasaba muchas horas en urgencias», rememora. Aunando su experiencia como paciente y sus conocimientos como futuro ingeniero informático fue barruntando la idea de crear una aplicación para registrar los síntomas de la enfermedad de Crohn.

«Se lo planteé a un profesor y me convenció de que era desorbitado lo que pretendía hacer para las 400 horas y lo fui acotando a través de encuestas a personas con enfermedades inflamatorias intestinales», explica. También aprovechó alguna consulta suya para hablar con un médico y preguntar si usaban la escala CDAI. Durante el diseño de Asistente Crohn, el propio Alberto probó si funcionaba para, de alguna forma, poder anticipar los brotes de la enfermedad con sus síntomas. Pone un ejemplo: «Quise ser juez y parte y apunté mis síntomas sin saber que era un brote y pensando en una gastroenteritis. Me salieron los valores de inflamación disparados y fue un brote». El pasado febrero presentó Asistente Crohn como su proyecto fin de grado (TFG) y obtuvo matrícula de honor.

Detrás de esa aplicación que se puede bajar de forma gratuita en Google Play Store —solo está disponible en dispositivos con sistema operativo Android— hay más de 400 horas de trabajo y una inversión económica muy baja, que Alberto cifra en unos 50 euros (25 de la licencia Google Play). Optó por un diseño fácil de usar y un algoritmo a través de la escala CDAI. Desde la pantalla principal se accede a un botón y a través de él a ocho grandes, cada uno con un síntoma. Se puede registrar la alimentación y sus efectos negativos, lo que da pie a que la aplicación te notifique una alerta a las tres veces que una comida sienta mal al usuario. Algo que a Alberto le pasa con los cítricos, por ejemplo. Este viernes, Asistente Crohn tenía 110 usuarios activos de cuatro países (España, México, Alemania y Colombia).

El autor de Asistente Crohn, que hoy participará en Montecelo en la Xornada Provincial de Ostomías que organiza la asociación Asseii, quiere ampliar este proyecto con Asistente EII. «Está un poco parado porque no tengo mucho tiempo, pero está un 30-40 % desarrollado e intento buscar financiación para que el especialista pueda acceder a tus síntomas y puedas chatear con él», expone Alberto, que trabaja en la empresa Ozona Consulting.