Dos jóvenes utilizan un bidón de gasolina para provocar un incendio en la salida de emergencia de una discoteca de Santiago

Álvaro Sevilla Gómez
Álvaro Sevilla SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO CIUDAD

Imagen de la galería a la que conduce la salida de emergencia del local
Imagen de la galería a la que conduce la salida de emergencia del local Xoán A. Soler

Fueron identificados por la Policía Local mientras portaban un recipiente de combustible de unos cuatro litros

26 ene 2023 . Actualizado a las 22:16 h.

Dos veinteañeros han sido identificados por la Policía Local de Santiago acusados de, presuntamente, provocar un fuego que afectó a la puerta de emergencia de la discoteca Facultad, ubicada en la calle Alfredo Brañas. Los hechos ocurrieron alrededor de las 4.07 horas de la madrugada de este miércoles, momento en que las llamas dañaron la citada salida y el rótulo de un establecimiento cercano.

Desde la gerencia del local afirman que el incidente no tiene nada que ver con ellos y mantienen que desconocen quiénes son los dos presuntos implicados. Sí han presentado denuncia por lo ocurrido, ya que consideran que, aunque en su caso fue algo menor ya que cuenta con puertas ignífugas, los hechos no pueden tomarse a la ligera. Según fuentes presenciales en el lugar, los jóvenes, uno de ellos viejo conocido de las fuerzas del orden, portaban una garrafa de unos tres o cuatro litros de combustible, líquido con el que supuestamente provocaron las llamas en la galería a la que conduce la puerta de emergencia del local. Ambos, según las mismas personas, tenía prohibida la entrada en el establecimiento. 

Hasta el lugar, además de la Policía Local, acudieron profesionales del parque de bomberos de Santiago, que sofocaron el fuego y se encargaron de realizar la pertinente medición de gases. En la zona se produjo un gran revuelo, ya que en el interior del local había bastante gente, aunque no fue necesario evacuarlo.

Reapertura

Los propietarios Facultad son también los de la discoteca Vanitas, establecimiento recientemente cerrado por el Concello de Santiago por una cuestión de seguridad. Desde la gerencia destacan que esa cuestión ha sido solventada y están a la espera de que funcionarios de Raxoi puedan comprobarlo in situ para poder recibir el permiso oportuno y poder reabrir con la mayor celeridad posible.