El Concello de Santiago cierra el espacio gastronómico Cacao 20 días después de su apertura por carecer de licencia

Emma Araújo SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO CIUDAD

XOAN A. SOLER

Raxoi asegura que la autorización de apertura no le fue concedida «por non presentar a documentación que dilixentemente se lle foi requirindo»

17 ene 2023 . Actualizado a las 19:31 h.

El pasado 23 de noviembre abría en la emblemática fábrica de chocolates Raposo de Santiago el espacio gastronómico Cacao, una iniciativa empresarial con la que el grupo Los Carbones quiso aprovechar el tirón de este local de la rúa das Orfas, de especial valor patrimonial, para abrir la primera cervecería circular de Galicia, por lo que en el proyecto está la impronta de Hijos de Rivera.

Tras una exitosa apertura, con el establecimiento a rebosar todos los días y hasta con colas para acceder, el restaurante ha sido clausurado por el Concello de Santiago. Un llamativo cartel verde así lo anunciaba en la mañana de este martes, con la única información de que la decisión corresponde al departamento de Disciplina Urbanística.  Pero el Ayuntamiento ha aclarado esta tarde que el cierre del local está motivado por el hecho de que carece de licencia de obra mayor, «ao non serlle concedida por non presentar a documentación que dilixentemente se lle foi requirindo». Argumenta el departamento que dirige Mercedes Rosón que «a única licenza que tiñan era unha licenza de obra menor para pequenas demolicións interiores e de tabiquería e para baleirado do local, solicitada en xuño do 2021 e concedida o día 23 dese mesmo mes, por un importe algo superior aos seis mil euros». El Concello es tajante al sustanciar las razones del cierre: «Non ter, por conseguinte, unha licenza de apertura nen título habilitante para exercer esa actividade económica».

En este sentido, Urbanismo, que sostiene que siempre obró con diligencia, precisa que «o proceso viuse afectado por unha serie de modificacións substancias realizadas polo promotor, sobre todo despois do cambio de titularidade do expediente da licenza, que agora están a punto de resolverse», asegura. Indica el departamento municipal que en agosto se le requirió al promotor documentación complementaria, y que el domingo pasado «presentaron distinta documentación, con posterioridade á notificación da orde de precinto, e que agora está sendo estudada para a súa resolución».

Esgrime el Concello que la concesión de una licencia es un proceso reglado y que está sujeto al cumplimiento con la legalidad vigente. Y apostilla que «sobre este local existen dúas denuncias por parte da veciñanza».

Previamente al comunicado aclaratorio del Ayuntamiento, uno de los copropietarios del local, Miguel Álvarez, confirmaba a La Voz el precinto del establecimiento. «En esta época del año y con 22 trabajadores», se lamentaba Álvarez tras confirmar que esta misma mañana había presentado un recurso a la decisión del Concello. Sin entrar en detalles, afirmó que la orden de cierre obedece a «temas menores», por lo que considera que la decisión tomada por Raxoi es desproporcionada. «Trabajamos para hacer un local especial y sostenible, y esto es increíble», añadió.

Que la orden del cierre les ha pillado por sorpresa parece claro a tenor de la última publicación del establecimiento en redes sociales: «Iniciamos una semana completa, sin ningún festivo, pero con las ganas de seguir disfrutando de un sitio como Cacao. Porque son estas unas fechas que nos encanta reunirnos y celebrar. Elige uno de nuestros seis espacios...».

La orden de cierre provocó la reacción del PP. Borja Verea, candidato a la alcaldía, quien, previamente al comunicado del Concello, señaló que «Santiago non funciona» y consideró lo ocurrido una prueba del «descontrol» y destaca que del espacio gastronómico Cacao dependen una treintena de familias.