La oposición fuerza la creación de una comisión especial para evaluar el estado del transporte urbano

r. martínez SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO CIUDAD

XOAN A. SOLER

CA y BNG apoyan la iniciativa del PP, contra la que se posicionó el gobierno, ahora con nueve ediles tras la marcha de Javier Fernández, que se estrenó en el pleno como edil no adscrito

01 dic 2022 . Actualizado a las 09:32 h.

La oposición municipal de Santiago forzó esta mañana la creación de una comisión especial para conocer el estado del transporte público urbano a raíz de las múltiples averías e incidencias en el servicio que está provocando la antigüedad de su flota. La iniciativa, que partió del Partido Popular, fue secundada por Compostela Aberta y el BNG. El gobierno (ahora con nueve ediles, aunque ayer tenía uno de baja por covid) se opuso tras defender que en este caso había habido total transparencia por su parte ante todos los requerimientos de la oposición en otros plenos e incluso en el consejo de administración de Tussa, la empresa municipal de transportes. El hasta la semana pasada concejal de Obras, Javier Fernández, ahora en la oposición como concejal no adscrito tras abandonar el gobierno, se abstuvo. 

El portavoz popular, José Antonio Constenla, justificó su iniciativa, anunciada públicamente hace unas semanas por el candidato popular a la alcaldía, Borja Verea, para transparentar la situación del servicio, ver las causas de los actuales problemas, aportar posibles soluciones y reclamar responsabilidades, si fuese el caso. Según el PP, el gobierno de Sánchez Bugallo «ha tratado de sacudir su responsabilidad acudiendo a todo tipo de disculpas», como la pandemia, la revisión del pliego económico para abrir el nuevo concurso y la introducción de vehículos no contaminantes, relató Constenla, interesado en saber también quién asumirá las revisiones de los 11 autobuses de alquiler que en breve se incorporarán al servicio para paliar en buena medida los problemas que está generando el avejentamiento de la flota y de dónde se sacarán los 650.000 euros que se estima que costarán dichos autocares hasta que la nueva concesión aporte otros.

Autobús que ardió hace unas semanas en San Marcos cuando no llevaba pasajeros

El Ayuntamiento de Santiago renovará 11 autobuses y retirará otros tantos de entre 13 y 19 años

r.m.

 

Santiago renovará hasta mediados de diciembre el 20 % de la flota de autobuses que cubre el transporte público urbano, lo que supondrá una mejora significativa para las líneas con mayor demanda, que serán las que se beneficien del cambio en primera instancia. No en vano, son las que más kilómetros recorren, y eso se hace notar en sus autocares. La iniciativa surge como una solución provisional para contrarrestar en cierta medida el alto grado de envejecimiento de una flota que ronda los 55 autobuses y en la que el grupo Monbus es la principal operadora. Solo esta gestiona 45 de esos autocares.

Seguir leyendo

Para el BNG, ese coste podría superar incluso el millón de euros, porque, calcula Goretti Sanmartín, que la disposición de los vehículos de la nueva concesión podría tardar año y medio. Tampoco le valen a los nacionalistas las disculpas que pueda aportar el gobierno sobre el retraso en abrir el nuevo concurso. «Esa é unha cantidade de escándalo», dijo, y la «responsabilidade clara e directa é do goberno do PSOE», añadió, sin dejar de apuntar que Compostela Aberta (CA) también tuvo que ver con el «despropósito» de la actual situación del servicio, al no haber convocado el concurso en el anterior mandato.

Jorge Duarte (CA) asumió que el gobierno de Martiño Noriega no logró sacarlo, pese a haber iniciado la tramitación después de estudiar la situación para introducir un nuevo diseño de líneas. Entendía que no tenía sentido abrir el concurso antes de disponer de dicho estudio y admite que un año de la demora que acumula la contratación de la nueva concesión puede ser por CA, pero el resto lo achacó al actual gobierno, que justificó de nuevo el retraso en las exigencias de la pandemia de atender a otras necesidades y en el efecto que esta tuvo en el servicio, lo que obligó a hacer nuevos estudios económicos cuando todo estaba prácticamente preparado para licitar la concesión. 

La obligatoriedad después de que todos los vehículos fuesen de bajas emisiones, lo que no preveía el pliego inicial, motivó la elaboración de un nuevo estudio económico y un nuevo retraso, expuso el concejal de Mobilidade, Gonzalo Muíños, quien repartió culpas con los dos gobiernos anteriores (CA y PP) acerca de la antigüedad de la flota por no haber renovado los que correspondían en cada uno de sus mandatos. El socialista, al igual que el alcalde, cuestionó que el interés de la oposición fuese conocer el estado real de la flota y el servicio, sobre el que ya se les facilitó información, dijo. «O que lles interesa é facer ruído e alarmar, e non axudar na procura de solucións».