El concejal de Obras de Santiago, Javier Fernández, dimite tras ser apartado del área de Centros Socioculturais

r. martínez LA VOZ

SANTIAGO CIUDAD

cedida

El edil ha presentado ya su renuncia, aunque no cede el acta y se mantendrá en el Concello en el grupo de no adscritos

21 nov 2022 . Actualizado a las 14:57 h.

El concejal de Obras y Centros Socioculturais, Javier Fernández, ha presentado su dimisión esta mañana, después de que el alcalde, el socialista Xosé Sánchez Bugallo, lo hubiese apartado de la segunda de esas áreas. El regidor justificaba su relevo al frente de Centros Socioculturais en la necesidad de reforzar el área de Obras, por la urgencia de plazos en sacar adelante intervenciones pendientes en la ciudad, pero la respuesta del edil ha sido la dimisión, que acaba de tramitar por escrito, abriendo una crisis de gobierno en el equipo de Sánchez Bugallo a poco más de medio año de las próximas elecciones. 

Fernández no deja, sin embargo, el Ayuntamiento. El ya ex responsable de Centros Socioculturais y de Obras no renuncia a su acta y se mantendrá en el Ayuntamiento en el grupo de no adscritos, aunque esa decisión no altera la aritmética plenaria. Sí deja con nueve ediles al equipo de Bugallo, aunque su gobierno seguirá dependiendo del PP o de Compostela Aberta (CA) para los asuntos que requieran mayorIa absoluta.

La dimisión de Fernández llegó tras el anuncio, esta mañana, de su relevo en Centros Socioculturais. A tan solo siete meses de las próximas elecciones, el alcalde decidía su relevo y su sustitución por la concejala Mercedes Rosón, que concentra así la dirección política de las áreas municipales de Urbanismo, Cultura, Igualdade y Centros Socioculturais, una acumulación de funciones sobre la que la oposición ya ha llamado la atención. 

El área de Centros Socioculturais ha sido una de las más cuestionadas en el último año, esencialmente por las condiciones de los pliegos que determinaron la última concesión del servicio, que se sacó en cuatro lotes diferenciados, pero Bugallo desligó el cese del concejal de cualquier polémica y lo justificó en la necesidad de reforzar el área de Obras, la otra delegación que asumió Fernández al principio del mandato.

Según Bugallo, se trataba de un «pequeno reaxuste» en las funciones del gobierno. El regidor sostenía, antes de conocer la decisón de Fernández, que hay urgencias en el área de Obras que requerían una atención exclusiva por parte de este a ese departamento. Refería el regidor que hay intervenciones que hay que resolver en el 2023, como las que dependen de fondos europeos con «prazos moi acaídos», aunque también urge dar salida a las que se financian con remanentes de tesorería, una posibilidad que abrió en los dos últimos años la suspensión de las reglas fiscales, pero que el Concello no tiene claro que se vaya a prolongar hasta el 2024. Si el margen que abrió esa suspensión se retira, se limitarían seriamente las posibilidades de financiar obras con remanentes. 

Desde la oposición, antes de conocer la dimisión del ya exconcejal de Obras, le han llovido las críticas al alcalde por ese relevo. En algún caso, por considerar que esta ha sido una decisión tardía y por haberlo hecho «pola porta de atrás»,  como le reprocha Compostela Aberta. Aunque el alcalde daba cuenta esta mañana de la decisión, esta se dio a conocer inicialmente a través del Boletín Oficial de la Provincia (BOP) de hoy. El BNG, por su parte, le pide explicaciones por la «inédita» acumulación de funciones de Mercedes Rosón, mientras que el Partido Popular tacha de «infantís e incribles» las explicaciones que el alcalde ofrecía esta mañana tras dar cuenta de los asuntos tratados en la Xunta de Goberno Local.

Para los populares, que entienden que con este relevo queda demostrado «o engano á veciñanza» y «o fracaso e debilidade do alcalde Bugallo», es también «incomprensible» que se cargue todavía más «a carteira» de Mercedes Rosón, aunque el alcalde defiende que Rosón «ten demostrado unha gran capacidade en todas as facetas que toca».