Los compostelanos rozan el excelente en la selección en origen de los residuos orgánicos

r.m. LA VOZ

SANTIAGO CIUDAD

Sandra Alonso

La recogida de esa fracción todavía se está implantando en la ciudad, pero la única ruta que está en marcha arroja solo un 1 % de desechos impropios

26 oct 2022 . Actualizado a las 00:50 h.

Los compostelanos que se están apuntando para la recogida selectiva de los residuos orgánicos se lo están tomando en serio. Hasta el punto de haber situado a Santiago como la ciudad —entre las que los envían a Sogama— que mejor selecciona en origen los desechos que van al contenedor marrón. Aunque la implantación de esa quinta fracción en la ciudad está empezando, la selección en el domicilio roza el nivel de excelencia. La calidad de esa fracción cuando llega a Sogama alcanza prácticamente el 99 %, el nivel más alto registrado hasta ahora por su planta de biorresiduos. Solo el 1,09 % es de impropios (los residuos que no deberían ir a ese contenedor), entre ellos, envases de plástico y bolsas no compostables.

Ese fue el dato que arrojó la caracterización de la primera entrega de esa fracción que hizo Santiago, aunque se mantuvo en ese nivel en análisis posteriores, lo que mereció la felicitación del presidente ejecutivo de Sogama, Javier Domínguez, al Ayuntamiento y a los compostelanos «que están participando activamente», aunque también los xalleiros están alcanzando un alto porcentaje, igualmente reconocido por Sogama. Santa Comba está en una media del 95 %, un nivel también muy destacable. En su caso, llevan casi un año ya con esa recogida selectiva. En Santiago, apenas un mes y, de momento, con una sola ruta que cubre las zonas de Romaño, polígonos de Vista Alegre y Vite, Cruceiro da Coruña, Salgueiriños de Abaixo, Camiño Francés, parte de San Lázaro y Fontiñas. Para el próximo mes se prevé poner en marcha la segunda ruta, probablemente en Meixonfrío y Cancelas. Se va por fases, porque esos contenedores no están accesibles a cualquiera. Para depositar los desechos en ellos se necesita una tarjeta electrónica de apertura, por lo que su implantación está precedida de una campaña informativa y de concienciación cuyos resultados se están viendo en ese reconocimiento de Sogama.

Las tarjetas pueden solicitarse a través de la página web santiagosostible.gal y en las carpas que el Concello instala los miércoles en puntos de la ruta ya activa. Con ella se les entrega un kit con cubo de uso domiciliario para el depósito de esos residuos y bolsas compostables. De momento se han solicitado 1.362 tarjetas. Pero la próxima semana se instalará un punto fijo en el centro sociocultural de Fontiñas para retirarlas, junto con el kit, y para que se puedan apuntar quienes no se dan bien con el ordenador.

La edila responsable del servicio, Mila Castro, agradeció también ayer el alto grado de compromiso de los compostelanos con la recogida de esta fracción: «Están facendo que isto funcione como ten que funcionar». Según la técnica municipal de Medio Ambiente, los ciudadanos son conscientes de que «con isto contribúen ao benestar do medio ambiente: a xente cada vez está máis concienciada de que non podemos xerar tantos residuos».

Pero el beneficio no solo es medioambiental. Una mala selección en origen tiene penalización económica. La planta de compostaje de Sogama cobra 48,30 euros por tonelada, pero si los impropios superan el 15 % se les aplica el coste fijado para la bolsa negra, 66 euros por tonelada. Sogama pretende tener completada su red de valoración de la materia orgánica (una planta por provincia) el próximo año. La de A Coruña ya funciona y la obra de la de Lugo concluirá este diciembre.