Santiago cierra las barras emblemáticas

Margarita Mosteiro Miguel
marga mosteiro SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO CIUDAD

XOAN A. SOLER

La despedida del Latino agrava un ocaso de referentes de la hostelería que incluye, entre otros, a La Bodeguilla de San Roque, al Retablo y al Krystal

16 ene 2022 . Actualizado a las 23:19 h.

Muchos son los locales de hostelería que han cerrado sus puertas en los últimos años, meses y días para no volver a abrir, después de décadas formando parte de la histórica movida compostelana. Algunos se vieron abocados a bajar la persiana ante la falta de relevo generacional, tras superar con creces la edad de la jubilación, y otros lo hicieron empujados por las consecuencias económicas del covid. Casi cuando el virus empezaba a alterar la vida de todos, el Krystal y el Derby dijeron adiós. El primero volvió a la actividad de la mano de un empresario del sector llegado desde Monforte, y el segundo reabrirá, más pronto que tarde, para dar paso a un modelo diferente de cervecería vinculado a la empresa Estrella Galicia.

XOAN A. SOLER

Pero no todos los locales que echaron el cierre tendrán una segunda oportunidad. Al menos, no a corto plazo. Hace solo unos días, José López Maca sorprendía con el anuncio del cierre definitivo del café Latino, en la rúa República Arxentina. En esta emblemática barra se despacharon miles de bocadillos calientes a los chavales que apuraban su bocata antes de entrar en el Dúplex y en la Catedral. Estos dos locales de ocio se despidieron hace muchos más años, y ahora Pepe cierra el Latino, porque «ya no se aguanta más. Fueron muchos años detrás de la barra. Al desgaste personal, tuve dos operaciones complicadas, se suma todo lo que rodea al covid, y la edad, porque ya tenía que estar jubilado». Por ahora, no tiene claro cuál será el futuro del local. «A la vista creo que no hay nueva apertura», apunta. José López recuerda «aquellos años buenos, en los que había tanta gente en la calle que cruzar por delante del Dúplex llevaba tiempo. Costaba llegar hasta el Latino, donde muchos venían a buscar un bocadillo antes de seguir la fiesta». Pepe abrió el emblemático bar en octubre de 1987. Tras casi 35 años, confiesa que «el adiós da pena, pero la vida tiene sus fases».

Un paseo rápido por el casco histórico y el Ensanche permite redondear la lista de cierres de establecimientos hosteleros, entre los que destacan nombres que dejaron huella en los compostelanos. ¿Quién no recuerda al Metro y al Rhin, en la rúa Nova? ¿O el adiós del café-bar Rúa Nova? También hay que anotar la inesperada despedida del restaurante Moha, que había abierto unos años antes en ese mismo local y que echó el cierre para abrir, solo unos días antes del confinamiento del 2020, en el bajo de San Agustín donde había cerrado poco antes La Sucursal.