Agentes de la Policía Local y Nacional cargan contra jóvenes en el botellón de Santiago

Margarita Mosteiro Miguel
Marga Mosteiro SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO CIUDAD

Cedido

La intervención se produjo en el entorno de la discoteca Ruta, donde se concentraron más de dos mil personas

25 sep 2021 . Actualizado a las 20:07 h.

La noche fue especialmente dura para los vecinos del Ensanche de Santiago, y más concretamente en el entorno de la discoteca Ruta. A partir de las tres de la mañana, cuando el local cerró y se desalojó, se produjeron graves incidentes. 

Los cientos de chavales allí reunidos no estaban dispuestos a poner fin a la fiesta, y cuando la policía local acudió para dispersar el botellón, comenzó el lanzamiento de objetos hacia ellos, según informa el concejal de Seguridade Cidadá, Gonzalo Muíños. Fue, entonces, cuando según su versión, fue necesaria una intervención más contundente y se hicieron disparos al aire para poner fin a la concentración. Aunque algunas fuentes apuntan a que se lanzaron pelotas de goma contra los jóvenes allí reunidos, pero el concejal negó que se emplearan estos objetos. Por las redes sociales corren vídeos del momento de los incidentes, en los que puede verse como los agentes emplean sus porras para obligar a los jóvenes a abandonar el lugar. Diversas fuentes aseguraron que, en el entorno de Curros Enríquez y Gómez Ulla, se dieron cita cientos de chavales, y que en los alrededores del IES de Sar también se celebró botellón. 

Testigo de los incidentes

Testimonios de los jóvenes que acudieron al lugar negaron que se hubieran lanzado objetos a la Policía, y aseguran que, sin mediar provocación, los agentes comenzaron a avanzar hacia ellos intimidándoles con las porras. En un momento determinado, una de las testigos dijo que llegaron numerosos coches y furgonetas de la Policía a la zona, y que formaron un cordón de agentes para obligarlos a retirarse. Apuntó que recibió varios golpes en la espalda, y que vi como gente que estaba intentando irse del lugar fue agredida. Incluso relató que, un hombre de unos 40 años y una joven que querían acceder al entorno de la discoteca donde residen, no pudieron hacerlo por la carga policial. En su relato destacó el caso de un chaval que sangraba por la cara. Aseguró que la carga policial fue exagerada.