Son veterinarios, gestionan su propia granja y despachan su carne por toda España

Margarita Mosteiro Miguel
Marga Mosteiro SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO CIUDAD

XOAN A. SOLER

José Manuel Prieto e Isabel Pampín llevan La Casa da Maripepa en la Praza de Abastos de Santiago

23 sep 2021 . Actualizado a las 14:47 h.

Veterinarios, jóvenes, enamorados del rural gallego y ganaderos. Son el ourensano José Manuel Prieto y la compostelana Isabel Pampín. Esta pareja apostó «polo rural de montaña, por iso que chaman vaciado. Aínda que as necesidades están cubertas no núcleo principal», explican. Ambos estudiaron veterinaria y son los gestores de una explotación ganadera de terneros cruzados y de cerdos ubicada en O Irixo (Ourense), que lleva por nombre La Casa da Maripepa. Es el mismo que luce en su puesto de venta de la Praza de Abastos de Santiago, que por ahora es el único de venta directa de su producción. «Só estamos tres días á semana, porque son os días tradicionais de mercado», apunta José Manuel. El resto del tiempo lo dedican en cuerpo y alma a los animales. Los dos veterinarios reconocen sentirse muy a gusto con la decisión que tomaron cuando pusieron la granja en marcha y apostaron por el rural frente a la ciudad. Su paso por el mercado compostelano fue el trampolín para dar a conocer su producto, incluso más allá de las fronteras gallegas. Muchos turistas alojados en pisos «probaron a carne dos nosos tenreiros, que sacrificamos antes do ano, e agora fannos pedidos que enviamos as súas casas. Temos clientes de Madrid, Barcelona, Zaragoza, Valencia...». Como no podía ser de otro modo, la clave de su éxito está en el sabor. «Seguro que teñen alí carne a mellor prezo, pero a xente valora a calidade. Un quilo de carne é un quilo de carne cando se nota na tixola e tamén cando sae feita dela», aseguran. Sin duda, un ejemplo práctico que avala la calidad de la carne gallega. El peculiar nombre del negocio, La Casa da Maripepa, no fue escogido al azar, sino que es la forma por la que se conocía la casa que compraron, y donde pusieron en marcha desde cero su explotación ganadera de terneros y cerdos. «Non temos selo de denominación nin rexistros especiais, pero os animais están coidados con todas as garantías dunha carne de primeira». Durante esta charla telefónica, Manuel e Isabel estaban llevando a sus 42 terneros a pastar en libertad. «Limpamos moitas superficies de terras cedidas, e algunhas alugadas á Igrexa», confiesan. Crían los cerdos siguiendo las normas de los abuelos: «Solo comida, como se fixo sempre». Su empresa está en el proyecto de la USC, Granxa Familiar, en el que comparten web con otras iniciativas gallegas de diversos sectores vinculados al rural gallego.

XOAN A. SOLER

Talleres de Ourives

La Asociación de Ourives Compostela celebró ayer los últimos talleres del año en la praza de Cervantes. Contaron con la presencia de Fran Gorín, artesano de Buño que hizo una demostración en el torno de Olería de Buño. Los talleres de la mañana fueron guiados por Soledad Mato, que dirigió la fabricación de una sortija con cristal de rubí, y Manuel Tojo, quien se encargó de una sortija de plata y azabache. Por la tarde, Ricardo Rivas y Adonis Suárez dirigieron la creación de una talla de fijas, una concha de azabache y un colgante sapo de plata y azabache.

 

Camino reivindicativo

Una veintena de personas, entre ellas tres en sillas de ruedas, culminaron ayer a Santiago la última etapa del Camino Inglés. La peregrinación, promovida por la Asociación Sociocultural ASCM de Ferrol y Narón, se hizo en diez etapas repartidas entre agosto y septiembre. El objetivo es visibilizar las barreras que cada día encuentran las personas con movilidad reducida. «A lo largo del Camino nos encontramos las barreras previstas, pero la mayoría son creadas artificialmente. Así que creemos que es posible hacer un Camino inclusivo», apuntó Paula Gárate, presidenta de la entidad. Lo peor fue la pendiente de Vilar de Colo, en Ferrol, por «la gravilla suelta». A su llegada al Obradoiro fueron recibidos por el director xeral de Maiores, Fernando González.