La brigada de mujeres de Ames que siempre quiere estar en la primera línea de fuego

Margarita Mosteiro Miguel
Marga Mosteiro SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO CIUDAD

XOAN A. SOLER

«Hai anos non había tallas para mulleres, agora xa as hai», apunta María Fernández

07 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La presencia de mujeres en las brigadas de bomberos forestales comienza a ser algo habitual, pero aún es llamativo encontrar un equipo integrado por mujeres. En Ames, y en el Distrito 3, María Fernández es la jefa de la brigada forestal integrada por Pilar González Troncoso, Marta Rodríguez y Alberto Carrillo. María, que trabaja como bombera forestal desde el 2006, recuerda que «ao principio facían algunha broma e algún home me dicía que no cargará o equipo, pero sempre lles dicía que eu estaba alí para facer o mesmo traballo que eles. Cando vían que o facían, calaban». Asegura que al enfrentarse a un incendio «teño a mesma sensación que calquera. Hai que ter a mente fría para tomar decisión rápidas», explica. En sus años de experiencia pasó por situaciones «curiosas, deixémolo alí». En Seaga, dice, «non sabían do que falaba cando pedín o tempo de lactancia, pero agora iso está normalizado». Incluso la reducción de jornada por cuidado de hijos «soaba raro, pero agora é normal». En lo que estas mujeres notaron el cambio a mejor fue en la adaptación de los trajes al cuerpo femenino. De usar los trajes completos de hombre se pasó al de dos piezas. «Os homes non tiñan problemas, pero nós tiñamos que quitar todo para facer as necesidades no monte. Cando estas nun incendio, tes que facer onde sexa». En los primeros años, los guantes de la talla 7 no llegaban a la brigada, así que «poñías o que houbera». María y sus compañeras reconocen que, al pasar a formar parte de las brigadas de la Xunta, se produjo un avance: «Son pequenas cousas que fan a vida máis fácil». María quere deixar claro que «non hai nada que fagan eles, que nós non fagamos. Sempre queremos ser as primeiras na liña do incendio». De todos los fuegos a los que tuvieron que acudir, María recuerda los del 2006, porque fueron muchos y seguidos. Las brigadistas consideran que la situación más impresionante se vive en los «incendios de copa, cando as lamas veñen polas copas dos árbores. O son do lume de copa é impresionante». En esa situación, sentir miedo es algo natural, pero María insiste en que «o medo non pode paralizar. A experiencia fai que podas tomar decisión en segundos». Recuerda una situación complicada en un monte de Santiago, donde los vecinos les gritaban porque «crían que non protexiamos as súas casas. Facíamos un suco para protexer as casas e pedían que regaramos. Cando viron que as lamas pasaron de largo polas súas casas foron a pedirnos perdón», relata María.

Pinturas de Sampedro

Una muestra de la ribeirense Carmen Sampedro abre la temporada de exposiciones en el Centro Empresarial do Tambre. La artista da un giro temático a su carrera y en Verbas de Paleta deja a un lado el medio marino para mostrar en 20 obras figuras humanas. La pintora escogió la técnica del acrílico en blanco y negro. Los cuadros van acompañados de una poesía, impresa en el lienzo y escrita en gallego, lo que le permite expresarse de manera más profunda y emocional. La artista siempre defendió que su faceta poética la reservaba para su intimidad, pero tras ganar el premio de poesía Certame Cores con Palabras en A Estrada, en el 2019, decidió incorporarla a su trabajo. La muestra puede visitarse en el Centro Empresarial do Tambre hasta el 1 de octubre.

Nota de humor en Brión

Ya se sabe que seguir una prueba contrarreloj puede resultar menos entretenido que una carrera ciclista propiamente dicha. Tal vez por ello, Manuel Socastro Gómez, decidió poner un poco de humor para animar la fiesta que supuso la última etapa de La Vuelta. Subió su BH de hace unos 30 años sobre un palé y perfectamente ataviado con su maillot no dejó de animar a cada uno de los corredores a su paso por Brión. Su mujer Teresa Andrade Carrillo inmortalizó el momento.