El fraile que arrasa en Instagram hace el Camino de Santiago y se tatúa al finalizarlo

Patricia Calveiro Iglesias
Patricia Calveiro SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO CIUDAD

Fray Antonio Salazar completó el Camino desde O Cebreiro hace un par de semanas y, además de participar en la misa del peregrino, antes de regresar a Roma se hizo un tatuaje para recordar su aventura jacobea en pleno año santo. Una concha de vieira y una flecha amarilla son los motivos elegidos por el famoso hermano capuchino venezolano
Fray Antonio Salazar completó el Camino desde O Cebreiro hace un par de semanas y, además de participar en la misa del peregrino, antes de regresar a Roma se hizo un tatuaje para recordar su aventura jacobea en pleno año santo. Una concha de vieira y una flecha amarilla son los motivos elegidos por el famoso hermano capuchino venezolano

Antonio Salazar es un treintañero venezolano que fue modelo antes que sacerdote y tras unirse a los hermanos capuchinos participó en un «reality show» de supervivencia

20 jul 2021 . Actualizado a las 16:22 h.

Llevaba con la idea de recorrer el Camino de Santiago desde hace 14 años, cuando le hablaron por primera vez de él, y este mes cumplía ese sueño. Compartió la experiencia con sus miles de seguidores a través de las redes sociales, pero Luis Antonio Salazar no es un influencer del montón. Él es un fraile venezolano aventurero e irreverente que arrasa en Instagram con el sobrenombre de @flas7.0. Su fama se disparó tras participar junto al pueblo en las manifestaciones contra Nicolás Maduro. Él defiende que la política es una cuestión que está en la calle, como tantas otras, y se niega a vivir de espaldas a la realidad por pertenecer a una orden religiosa. «Soy un sacerdote, no un extraterrestre», ha manifestado en más de una ocasión.

Como cualquier otro treintañero, su móvil es una extensión más de su vida y se ha convertido para él en un aliado con el que hacer llegar el mensaje del evangelio a su parroquia virtual, al más puro estilo youtuber. El hermano capuchino emprendió a finales del mes pasado su viaje como peregrino. Salió de O Cebreiro y completó los 165 kilómetros que hay hasta la meta jacobea a través del Camino Francés en «la mejor compañía», junto a sus primos Yoanna y Balti.

Fue una «vivencia maravillosa, un deseo hecho realidad. Los paisajes, la gente, los detalles... Cada día fue único y lo volvería a hacer de nuevo», afirma. Celebrar la misa en la catedral de Santiago al terminar el Camino, supuso «cerrarlo con broche de oro», dice el sacerdote de Marcaibo adscrito a la diócesis de Roma, especialmente en pleno año santo. Tanto significó para él que «hasta un tatuaje me hice», revela.

Ahora luce sobre un tobillo dos símbolos jacobeos, una concha de vieira y una flecha blanca, que perpetuó un profesional de Vigo. Una anécdota más para su llamativo currículo, que incluye haber participado como modelo en concursos de belleza antes de convertirse en fraile; y, ya después de haber entrado en la orden, en un reality show de supervivencia de la televisión venezolana, llamado Hasta el límite y emitido por Venevisión.