El hueso de la chuleta

Serafín Lorenzo A PIE DE OBRA

SANTIAGO CIUDAD

28 jul 2021 . Actualizado a las 05:25 h.

Anda el patio alborotado porque un ministro se ha metido en un charco y tenía agua. Cosa rara. Como de costumbre estas tormentas en un vaso de agua estallan por asuntos que teniendo su calado científico son abordados a la brava, con escaso foco y en un momento en el que en los hogares preocupa más la reaparición del fantasma de la pandemia y el enésimo zarpazo del monstruo de la electricidad. Los dos comparten la funesta virtud de anticiparse a nuestros gestores públicos. El bicho surfea plácido entre cada ola, favorecido por decisiones que siempre van a remolque. Y el monstruo, qué decir del monstruo. Para cuando al político de turno se le enciende la bombilla sobre cómo pulir unos euros del recibo, las distribuidoras ya tienen preparado otro atajo para salir airosas. Y los que pagan son los consumidores, a los que el petardazo de la luz y los combustibles igual los priva este verano de comerse una buena chuleta o de limitar su ingesta, cumpliendo así con las recomendaciones sanitarias sin necesidad de amonestaciones. Que este camino ya tiene suficientes espinas.