La nueva sede del Imelga en Santiago permitirá atender a víctimas de violencia machista y menores sin que se crucen con sus agresores

Xurxo Melchor
Xurxo Melchor SANTIAGO DE COMPOSTELA

SANTIAGO CIUDAD

El decano de loz jueces de Santiago, Andrés Lago Louro, a la izquierda, y la directora del Imelga, Belén Pérez, a la derecha, asistieron a la presentación del concurso de ideas para la nueva sede del Instituto de Medicina Legal de Galicia
El decano de loz jueces de Santiago, Andrés Lago Louro, a la izquierda, y la directora del Imelga, Belén Pérez, a la derecha, asistieron a la presentación del concurso de ideas para la nueva sede del Instituto de Medicina Legal de Galicia Sandra Alonso

El juez decano resalta la importancia del edificio, cuyo diseño se escogerá a través de un concurso de ideas coordinado con el Colexio de Arquitectos de Galicia

19 jun 2021 . Actualizado a las 02:47 h.

La Xunta decidirá a través de un concurso de ideas coordinado con el Colexio de Arquitectos de Galicia el proyecto de la nueva sede en Santiago del Instituto de Medicina Legal de Galicia (Imelga), que finalmente se ubicará en la esquina que forman las calles Londres y Roma, en Fontiñas. Un grupo de vecinos de este barrio se ha movilizado contra el proyecto, que consideran que será molesto, algo que el juez decano compostelano, Andrés Lago Louro, achaca únicamente a la «desinformación» y resalta que, más allá de otras cuestiones también muy importantes, el nuevo edificio permitirá dar el trato que merecen y necesitan las víctimas de violencia machista y doméstica o los menores, que en la actual ubicación del servicio en la sede principal de los juzgados de la calle Berlín «non podemos garantir o que o estatuto da vítima establece, e dicir, que non exista intermediación entre a vítima e o presunto responsable».

Para el portavoz de los jueces y magistrados en la ciudad este es el mayor avance que supondrá la nueva sede del Imelga, porque en su opinión permitirá superar la «visión decimonónica» del trabajo forense y alcanzar una «xustiza moderna, terapéutica e de asistencia e apoio as vítimas» que, asegura, son las grandes olvidadas del sistema penal, una disfunción a superar con instalaciones, precisamente, como con las que va a contar Santiago. «Pasa en moitas ocasións que dentro do propio xulgado, pola súa estrutura e as súas carencias, hai menores de idade, vítimas de abusos sexuais ou de violencia doméstica, que teñen que estar agardando no xulgado de garda ou para ser vistos polos médicos forenses e sen percatarnos pasa por diante o que presuntamente os agrediu, que pode ser o seu pai, que pasa esposado e custodiado pola Garda Civil ou a Policía Nacional e que lle reprocha á vítima a súa situación», pone como ejemplo el juez decano.

Y es que el trabajo del Imelga va mucho más allá de la realización de autopsias, como quiso resaltar Lago Louro, que estima en un 80 % el tiempo que dedican los forenses a los equipos de valoración integral o de psicología forense, que tienen que emitir dictámenes en delitos especialmente difíciles de investigar, como los de violencia machista o los sexuales, o decidir sobre, por ejemplo, custodias de menores en divorcios y separaciones. Víctima que, recuerda, están a menudo desprotegidas, de ahí la necesidad de elaborar informes rápidos y de que las víctimas no tengan que acudir a un edificio lleno de jueces, abogados y en el que también estará el denunciado «senón que é importante que cheguen a un lugar empático, comprensivo ca súa situación, con sás axeitadas para menores e os seus acompañantes e onde non poidan interactuar co seu presunto agresor», incide.

En la presentación del concurso de ideas de la nueva sede del Imelga en Santiago también estuvo presente la directora en funciones del instituto, Belén Pérez, que calificó el acto como «solemne y emotivo» y agradeció el «coraje» de la Xunta para hacer realidad una histórica demanda de los forenses gallegos, que tendrán en el edificio «un punto de encuentro» en el que centralizar la formación y espera que pronto pueda ser «un centro acreditado para la formación de los futuros especialistas en medicina legal y forense por el sistema MIR».

Ángel Cid, presidente de la delegación compostelana del Colexio de Arquitectos de Galicia, recordó los datos técnicos del proyecto, que se desarrollará en una parcela de equipamiento asistencia que ha cedido el Concello de Santiago y que cuenta con una superficie de 2.002 metros cuadrados, de los que se pueden ocupar el 70 %. El edificio podrá tener una edificabilidad máxima de 3.004 metros cuadrados, con una altura tope de 12,50 metros y estará dotado de un aparcamiento de 27 plazas, suficientes para toda la plantilla del Imelga, que es de 23 personas: un puesto de dirección con una secretaria asociado, dos jefes de servicio, ocho médicos forenses, seis de equipos psicosociales, tres administrativos y dos auxiliares de autopsia.

El anteproyecto, explicó el vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda, que también dirige la Consellería de Xustiza, estará listo en noviembre con la idea de que en enero del 2022 pueda estar ya redactado el proyecto y que la nueva sede del Imelga, que admitió que era una «asignatura pendente», sea una realidad en el 2023. En los presupuestos del Gobierno gallego ya hay consignados 300.000 euros para este año y en los del ejercicio que viene se aportará «a cantidade que sexa necesaria».