Tres años de cárcel para un empresario en Santiago por estafar a inversores a los que prometía rentabilidades del 10 %

Xurxo Melchor
Xurxo Melchor SANTIAGO DE COMPOSTELA

SANTIAGO CIUDAD

Aniceto Alonso y su mujer, que fue absuelta, en el juicio celebrado en la Audiencia Provincial de Santiago
Aniceto Alonso y su mujer, que fue absuelta, en el juicio celebrado en la Audiencia Provincial de Santiago Cenamor

La Audiencia Provincial le impone además que indemnice a los afectados con 62.708 euros y una multa de 2.400

15 jun 2021 . Actualizado a las 11:59 h.

El empresario Aniceto Alonso, administrador de AAR Grupo Gestiona, se defendió en el juicio al que tuvo que hacer frente en Santiago acusado de estafar a siete inversionistas a los que ofreció rentabilidades de un mínimo del 10 % por su dinero alegando que el estafado fue él. Acusó a uno de los testigos de engañarle y dijo al tribunal que había «metido la pata pero mucho» y que podían pensar que fue «tonto», pero que a esa persona se la presentó «un gran amigo y como había trabajado en un banco me fie». La sentencia que ha dictado la sección compostelana de la Audiencia Provincial zanja la cuestión y le declara culpable de un delito continuado de estafa. Tendrá que hacer frente a una pena de tres años de cárcel, multa de 2.400 euros y además tendrá que abonar indemnizaciones a los perjudicados que suman un total de 62.708 euros.

El engaño, señala el tribunal en su resolución, «consistía en hacer creer a los inversionistas que iban a obtener una alta rentabilidad por sus ahorros —igual o superior al 10 % mensual— con el señuelo de que iba a invertirlos en empresas del sector publicitario, farmacéutico y sanitario, que generaban unos elevados beneficios, cuando lo cierto es que tal inversión nunca se llegó a producir».

Los magistrados, además, destacan que el condenado trataba de «transmitirles seguridad» garantizándoles que recuperarían el dinero invertido. Así, les hacía saber que tanto él como su familia tenían capacidad económica para responder del compromiso asumido, algo que no era cierto.

Para hacer aún más creíble la inversión, les entregaba un reconocimiento de deuda y un pagaré con un simple preaviso de siete días. A todo ello, según recoge la sentencia de la sección sexta de la Audiencia, que es la que tiene su sede en Santiago, se suma la circunstancia de que solo a algunos de los inversores, inicialmente, les entregaba la elevada rentabilidad prometida «lo cual provocaba en estos la falsa ilusión de que el negocio era tan rentable como se prometía y, a su vez, daba lugar a que algunos de ellos aumentasen el capital invertido y que otros se decidieran a invertir en base a la rentabilidad ya obtenida por aquellos», añade el tribunal.

Aniceto Alonso, al que la Fiscalía reclamaba cinco años de cárcel y 3.660 euros de multa, una pena mayor de la finalmente impuesta, ha sido absuelto del resto de los delitos de los que le acusaban, administración desleal y apropiación indebida, mientras que su mujer, que también tuvo que sentarse en el banquillo de la Audiencia compostelana, ha sido absuelta de todos los cargos que se presentaron con ella. En la vista declaró que nada sabía de los negocios de su marido.

Las siete víctimas, algunas de las cuales tenían relación familiar directa —una hermana y dos primos hermanos— con el testigo al que acusó Aniceto Alonso de haberle engañado a él, verán recuperado el dinero invertido y perdido.

La mayor cantidad fue la que aportó un conocido empresario de la zona de Compostela, que invirtió 20.000 euros y al que, además de devolverle este dinero, tendrá que abonarle otros 1.208,25 euros en concepto de gastos de devolución de los pagarés. Otros dos afectados tendrán que recibir del condenado 7.800 y 6.400 euros, respectivamente. A los otros cuatro deberá pagarles 7.950, 2.650, 9.400 y 7.300 euros, así como los intereses de los créditos que solicitaron en entidades bancarias para hacer frente a la inversión que les había propuesto y que finalmente resultó ser una estafa.