Padres y alumnos del colegio Montessori de Santiago limpian la plaza de la Colexiata de Sar y reparan los daños que causan los coches

Margarita Mosteiro Miguel
Marga Mosteiro SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO CIUDAD

Sandra Alonso

La Anpa lleva a cabo acciones para concienciar a los conductores para que no aparquen en el entorno del monumento

10 jun 2021 . Actualizado a las 00:20 h.

La asociación de padres del colegio Montessori respalda al párroco José Porto Buceta y a las autoridades locales que quieren que la plaza de la Colexiata de Sar quede libre de coches, y que el paso se limite a cuestiones puntuales y tiempo limitado.

Fuentes de la Anpa del colegio, situado en el Colexiata, apuntaron que, hasta hace un par de dos años, los conductores dejaron de usar el espacio como aparcamiento, pero debido a las obras en Castrón D´Ouro y a las de la estación de autobuses, la plaza se convirtió en un aparcamiento «próximo al centro y gratis». Desde el inicio del curso, los padres y los alumnos realizan acciones dirigidas a «concienciar a las personas sobre la protección del medio ambiente y el patrimonio, que son parte de los valores que se transmite en el colegio». Hace semanas que colocan en los parabrisas de los coches una imagen de la Colexiata, hecha por una alumna de 13 años, y la frase «De edificio protexido no 1895 a aparcadoiro no 2021. Pénsao!». Aunque la plaza sigue llena de coches, los padres creen que el número ha ido bajando.

La idea es editar una tarjeta para los vehículos autorizados, que entregará el párroco. Los autorizados no aparcarán libremente, sino solo en momentos concretos. Por ejemplo, aquellos que acuden a un evento religioso como bodas y comuniones; los trabajadores del museo, que están solo unas pocas horas al día. Incluso se autorizará la carga o descarga de Cáritas o de las otras asociaciones que tienen sede en la Colegiata. La intención es que la plaza esté libre, pero habilitar ocho o diez espacios para estas excepciones.

Otra de las acciones puesta en marcha es la limpieza de la plaza dos días a la semana, por parte de los niños y los padres. Desde la Anpa lamentan que, quienes dejan sus coches en la explanada, también ensucien el entorno. Precisamente, el colegio se ocupa de hacer actividades de limpieza del río Sar, en el tramo del entorno de la Colexiata. Con el fin de proteger el monumento, se plantea colocar macetas con flores para disuadir a los conductores, y lograr así que el monumento pueda ser contemplado. Los padres, incluso, se ocupan de reparar algunos de los daños que el paso de los coches causan en el empedrado de la plaza.