Reabre la Corticela, la capilla más popular de la Catedral de Santiago

La Voz SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO CIUDAD

El arzobispo ha oficiado una misa en la reapertura del templo, que ha recuperado la policromía de su portada del siglo XIII y en la que se ha restaurado la conocida imagen del Jesús en el huerto

16 may 2021 . Actualizado a las 20:49 h.

La que quizá sea la capilla más conocida de la Catedral de Santiago llevaba ocho meses cerrada al público. Este domingo, una misa oficiada por el arzobispo de Santiago, Julián Barrio, ha servido como acto de reapertura de la Corticela, que reluce tras una intensa restauración que, entre otras cosas, ha permitido renovar las cubiertas y la techumbre interior, afectada por las termitas, y recuperar la policromía de la portada de acceso, que data del siglo XIII.

Con un presupuesto total de 200.000 euros, y con aportaciones de la Xunta y el Consorcio, las labores de restauración han incluido también una nueva instalación eléctrica, nuevos bancos y sillas y la restauración del Cristo y el ángel en el Huerto de los Olivos.

La Corticela, con origen prerrománico ligado al obispo Sisnando (siglo IX) funciona como parroquia independiente y a ella acuden no solo peregrinos, sino también devotos compostelanos de la Virgen de los Milagros.

Tiene también relación con los estudiantes, ya que existe una antigua tradición en la que, en época de exámenes, los universitarios depositan papeles escritos con sus deseos ante la imagen de Jesús en el huerto, que data del siglo XVI.

Ya se puede contemplar en el Obradoiro la catedral de Santiago libre de andamios soñada hace 8 años

Entre los años 2018 y 2019 hubo un período de tiempo en el que se hizo un alto en las obras en la fachada frontal de la basílica, retomadas hace dos inviernos

P. Calveiro

La retirada del andamiaje utilizado para restaurar la escalinata y la rejería de la entrada principal de la catedral de Santiago, la del Obradoiro, recupera en su integridad la imagen que más identifica a Galicia en el mundo. Las obras de rehabilitación de la basílica no han concluido totalmente, pero la fachada barroca ya luce con todo su esplendor en correspondencia con la brillantez de la restauración realizada en el interior, estrenada a finales del pasado año con vistas a la apertura de la Puerta Santa para el bienio jubilar 2021-2022.

Han pasado casi ocho años en los que, salvo un paréntesis, la faz más fotografiada de la catedral ha estado total o parcialmente cubierta. Y son ya más de once los transcurridos desde que se iniciara, con la aprobación del plan director del conjunto catedralicio, la intervención más ambiciosa realizada en los más de ocho siglos de historia desde la consagración del templo.

A los pies de la fachada del Obradoiro terminan los peregrinos su aventura e inmortalizan su llegada con el imponente monumento de piedra de fondo. Sin embargo, en los últimos ocho años la mayor parte de ellos se tuvieron que conformar con una imagen semioculta por andamios, a causa de las distintas obras de restauración. Ayer, la parte frontal del icónico templo se despojó definitivamente de las estructuras metálicas y grúas que la rodearon desde que en octubre del 2013 se iniciaron las actuaciones dirigidas a conseguir el resultado final que hoy se puede por fin disfrutar.

Hay que matizar que no lleva estos siete años y medio con andamios, ya que hubo un período de tiempo, entre los años 2018 y 2019, en los que se hizo un alto en las obras en la fachada del Obradoiro y desaparecieron los andamios, que regresaron luego para rematar el proyecto de restauración. El armazón metálico se quitó al comienzo del verano del 2018 y con vistas a la visita del rey Felipe VI, quien comprobó in situ el avance de la restauración de la Catedral en octubre de ese año. Una pintada realizada durante la manifestación del 8M del 2019 en la piedra que soporta la escalinata del monumento religioso obligaría a cubrir esa parte durante unos días para eliminar el grafiti y no seguir alimentando la polémica que lo rodeó. Y ya, a finales de ese mismo año, se emprendía una nueva fase de intervención, en la escalinata.