La adecuación a la ley de protección de datos retrasa el estreno de los multamóviles de Santiago

Las zonas de residentes y de la ORA serán objetivo prioritario de los dos nuevos vehículos con los que trabajará la Policía Local

El Concello asegura que los vecinos se quejan de que les ocupan las zonas de aparcamiento exclusivo para residentes
El Concello asegura que los vecinos se quejan de que les ocupan las zonas de aparcamiento exclusivo para residentes

Santiago de Compostela

El 2021 será el año en el que comiencen a funcionar en Santiago los popularmente conocidos como multamóviles. Es decir, los dos vehículos del servicio municipal de grúa y ORA que llevarán instalado un programa informático que les permitirá grabar en directo la situación de las plazas de aparcamiento en las calles, detectar incumplimientos y enviar un informe a la sala de pantallas de la Policía Local que, una vez revisado por un agente, permite sancionar al instante al conductor infractor. Tan rápido y eficaz como polémico, ya que no son pocos los que, como en el caso del radar fijo instalado en la SC-20 a la altura del túnel de Conxo, hablan de afán recaudatorio por parte del Concello.

Aquellos a los que los multamóviles levantan sarpullidos están de suerte, ya que el estreno del innovador sistema se va a volver a retrasar. La concejalía de Seguridade Cidadá y Mobilidade, que dirige Gonzalo Muíños, ya se topó con la pandemia del coronavirus y el confinamiento obligatorio, que imposibilitó que los dos vehículos comenzasen a multar el pasado verano. Ahora, es una duda planteada por el PP en el consejo de administración de Tussa —la empresa pública que gestiona el servicio— la que vuelve a posponer su entrada en funcionamiento. Los populares han obligado a confirmar que se va a cumplir con la ley de protección de datos, por lo que hasta que ese informe no esté listo no se podrá iniciar la licitación.

Raxoi espera poder cumplir con todos los trámites en el primer trimestre del recién inaugurado año, lo que haría que las primeras sanciones impuestas por los nuevos multamóviles llegasen en el mes de abril.

¿Cómo funcionará el servicio? Es sencillo. Los dos vehículos harán recorridos por los puntos de la ciudad a los que los envíen desde la Policía Local. Cuando se activa la modalidad de captura de imágenes, el multamóvil fotografía las zonas de aparcamiento y quedan registradas todas las matrículas de los vehículos estacionados. Así no es solo posible sancionar a los que han dejado el coche en doble fila, sino también a aquellos que están haciendo un uso indebido tanto de la zona azul como de la de residentes, la verde. Y es que las horas quedan registradas en el sistema, lo que permite saber qué vehículos excedieron el tiempo máximo permitido, en el caso de las zonas ORA.

El software que va instalado en los multamóviles ofrece incluso la opción de dar aviso inmediato a la grúa para que acuda rápidamente, retire el vehículo que está incumpliendo la normativa y causando problemas de tráfico y lo traslade al depósito municipal, que está instalado en una parcela del polígono empresarial de Costa Vella.

A los que ven afán recaudatorio en el nuevo servicio, Gonzalo Muíños les responde alegando que los multamóviles tienen como objetivo prioritario vigilar las zonas verdes, que son los aparcamientos reservados a residentes, que solo pueden usar aquellos que tienen una tarjeta especial que expide el Concello. «Estábamos recibiendo numerosas quejas de vecinos de barrios que veían cómo conductores sin autorización ocupaban las plazas reservadas para ellos, por lo que consideramos que esta puede ser una buena herramienta para controlar estos desmanes», explica el edil de Seguridade Cidadá e Mobilidade.

También supondrán un refuerzo importantísimo para vigilar la zona azul, la regulada por la ORA, en la que pueden estacionar todos los vehículos pero con límite de tiempo y previo pago en las máquinas instaladas en las calles. «Los controladores con los que contamos en la actualidad no son suficientes y es lógico que nos apoyemos en la tecnología para modernizar y mejorar el servicio», añade Muíños.

De Doutor Teixeiro a Monte dos Postes o el Hórreo: puntos donde se aparca mal a diario

Aquellos conductores que tienen por costumbre estacionar de forma indebida son los únicos que deben temer a los nuevos multamóviles. El objetivo prioritario de este nuevo y poderoso instrumento con el que contará en breve la Policía Local es el control de las zonas verde, la reservada a los residentes, y la azul, la que está regulada por la ORA y que se extiende por el centro de la ciudad. No obstante, también será una buena herramienta con la que combatir los desmanes que a diario se registran en algunos puntos de la ciudad con vehículos mal estacionados o en doble fila.

Hay calles de la ciudad donde la doble fila es no solo una constante diaria, sino que prácticamente se produce a todas las horas, salvo de noche. Los más claros ejemplos son Santiago de Chile y San Pedro de Mezonzo. Sin embargo, la realidad es que los vehículos mal aparcados en estos viales rara vez ocasionan problemas de tráfico, por lo que, al menos en principio y siguiendo los objetivos que el propio Concello dice haber marcado a los multamóviles, ninguna de estas zonas estaría en el marco principal de actuación del nuevo sistema de control, salvo para supervisar la ORA en los tramos en los que la hay.

Muchos más problemas se producen en Doutor Teixeiro, que es la calle más conflictiva del Ensanche en lo que a tráfico se refiere. Recientemente, la concejalía de Seguridade Cidadá e Mobilidade eliminó uno de los dos carriles de la vía, lo que ha mejorado la circulación, porque muchos conductores ya no se atreven a dejar el coche en doble fila. El problema que tiene aquí esta práctica incívica es que impide el paso de los autobuses, que quedan atascados formando grandes retenciones.

Otros puntos calientes en lo que a problemas de tráfico se refiere son el Hórreo y la calle Monte dos Postes. Esta última, tan solo de forma puntual, cuando los padres de alumnos del conservatorio van a recoger a sus hijos. Muchos tienen la mala costumbre de pararse en mitad de vía ocupando por completo uno de los carriles y entorpeciendo y haciendo peligrosa la circulación.

En el Hórreo, el mayor problema se concentra en la parada de los autobuses. En muchas ocasiones, los coches la ocupan y obligan a los buses de línea a detenerse en medio de la calle, lo que no solo genera atascos, sino que es peligroso.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Santiago

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

La adecuación a la ley de protección de datos retrasa el estreno de los multamóviles de Santiago