El hombre que dedicó sesenta años al «loable trabajo» de cuidar su parroquia

El funeral por el párroco emérito de Carril, con el aforo restringido, será esta tarde, a partir de las cinco


vilagarcía / la voz

Contó en alguna ocasión don José Antonio, que tenía once años cuando alguien le preguntó si le gustaría ser cura. Que la idea fue abriéndose camino en su mente, hasta que, cuando acabó el Bachillerato, su padre le permitió ingresar en el Seminario de Santiago de Compostela. Estudió Teología y Derecho Canónico y, con todos los conocimientos adquiridos a lo largo de su carrera académica, acabó desembarcando como sacerdote en prácticas en la parroquia de Santiago de Carril. Aquí iba a pasar José Antonio Ríos Mosquera casi sesenta años como cura párroco. Oficiando misas, dando la bienvenida a los recién nacidos y despidiendo, entre las lágrimas de sus familiares, a aquellos a los que les había llegado su hora.

En 2011, cuando cumplía medio siglo al frente de la parroquia, don José Antonio recibió un homenaje de los vecinos. Continuó trabajando hasta el año pasado, cuando el boletín del Arzobispado de Santiago informaba de que, a fecha 1 de julio, se había aceptado la renuncia canónica de José Ríos Mosquera, al que agradeció su «loable trabajo».

Don José Antonio falleció ayer, a los 87 años. Será despedido hoy en Carril, con un funeral marcado por la frialdad que impone el covid-19. El aforo está tan limitado, que se ha anunciado ya que, en cuanto la situación sanitaria mejore, se celebrarán nuevos oficios para que puedan participar todos los carrilexos que así lo deseen. Tras la despedida de Carril, el cuerpo de José Ríos será trasladado al cementerio de Ribeira, al otro lado de la ría que baña la tierra en la que hizo su vida.

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