El bum de los portamascarillas personalizados ya está aquí

Sandra Estévez, de A Ratiña Golosa, vendió unos 350 en el último mes


Santiago / La Voz

Ahora todo el mundo debe llevar encima una mascarilla al salir de casa. Pero ¿dónde dejarla cuando uno se la quita? Para no guardarla en un bolsillo, mochila o bolsa de plástico —que son vehículos de transmisión— surgen los portamascarillas. Las personalizadas están siendo todo un bum, constata Sandra Estévez, de la tienda de golosinas y regalos A Ratiña Golosa. «Llevamos trabajando con esto sobre un mes y ya habremos vendido unas 350. Al principio pedimos una cantidad pequeña, porque no sabíamos si iba a funcionar, pero en una semana nos quedamos sin stock», cuenta. En esta tienda las entregan con el nombre estampado en las cajitas (a 1 euro la pequeña y a 2,50 la más grande y rígida) y en las bolsitas de tela. Dice Sandra que tanto las encargan para adultos como para niños, especialmente pensando en que no se intercambien en campamentos o en la vuelta al colegio. «En general, a la gente le gusta mucho todo lo personalizado», apunta Sandra, quien en diciembre cumple ocho años en el centro comercial Novo Milladoiro (Ames) y reconoce que el bajón en bautizos, bodas y comuniones hizo caer el volumen de actividad a la mitad, «pero ahí estamos, capeando el temporal», concluye.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Santiago

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

El bum de los portamascarillas personalizados ya está aquí