Este bar no quiere ni un céntimo que venga de Vox

Suso Pais, del compostelano Café Literarios, donará a los refugiados la caja hecha durante el mitin en A Quintana


Santiago / La Voz

Él no quiere saber nada de Vox y de lo que representa. Ni siquiera, cuando le reporta beneficios. Por eso Suso Pais, del Café Literarios, ha decidido donar la caja recaudada durante la tarde del 9 de julio, coincidiendo con último mitin en Galicia de Santiago Abascal y los suyos. El hostelero santiagués cuenta que, al estar su negocio en la plaza de A Quintana, donde tuvo lugar el acto de campaña, vio cómo su terraza se llenaba de personas «con banderitas de España», relata, seguidores del partido de ultraderecha, «pero tampoco los podía echar de allí por sus ideas políticas». «Escuchaba ese lenguaje xenófobo y radical de Vox y se me estaban poniendo los pelos de punta», continúa, por eso decidió que no quería sacar ni un céntimo de aquello. El dinero lo destinará a una causa con la que lleva tiempo implicado que, a su parecer, choca con «el discurso racista de Vox»: la defensa de las personas refugiadas y migrantes. En concreto, dice, ha pensado en mandar la recaudación al barco Open Arms, que «recoge a la gente en el mar que va en busca de la libertad y una vida mejor. Es un acto simbólico, porque no es una cantidad grandísima, pero al menos su dinero servirá para algo bueno por una vez».

«Un bar no puede ser solo un sitio para servir refrescos y copas. Hay que lanzar pequeños mensajes, y el que yo defiendo es un mensaje de libertad y de igualdad», añade el propietario del Literarios, que ya en su día se enfrentó a la polémica por exhibir un cartel «en contra del maltrato animal», recuerda. «Queda prohibida la entrada a este establecimiento a todos los vecinos de Tordesillas defensores del Toro de la Vega», ponía. Explica que, como unos ladrones rompieron durante el confinamiento el cristal del ventanal en el que estaba, los seguidores de Vox no se toparon con dicho mensaje. «Fue mala suerte», señala Pais, quien afirma que aunque le generó «problemas brutales» nunca lo quitó y «lo volveré a poner». «Lo coloqué hace años y tuvo tal repercusión mediática que tuve que cortar el teléfono porque desde entonces me llaman vecinos de Tordesillas para insultarme. Incluso vino una pareja de allí al bar y se fue sin pagar, pero también recuerdo a un hombre que era de Tordesillas y me pidió permiso para entrar porque él no estaba de acuerdo con esta fiesta. Y, por supuesto, le dije que pasara», comenta este activista de bar. 

A la cabeza en estadística

Los institutos de la comarca pueden decir orgullosos que están a la cabeza en estadística, tras ganar las tres categorías de un concurso impulsado por la Sociedade Galega para a Promoción da Estatística e da Investigación de Operacións. Un grupo del IES Pontepedriña dirigido por la profesora Concepción Sieiro y formado por cinco estudiantes (Aldán Mosquera, Daniel Iglesias, Hugo Vidal, Valentín Gionanni y Xián Paredes) venció entre los centros de primero y segundo de ESO. Otro del IES Cacheiras, coordinado por Trinidad Pazos y Olga Simón, de tres alumnas (Laura Alonso, Sara Castelo y Alejandra Guimeráns), entre los de tercero y cuarto. Y, entre los de bachillerato y ciclos formativos, quedó de primero el trabajo de Uxía Noya García, del Xelmírez II, con M. Pilar Figueroa y Ana María Alonso como tutoras. Que nadie diga que no hay cantera en el mundo de las ciencias aplicadas.

El mejor en el ring teatral

El escritor y director del Aula de Teatro de la USC desde hace 30 años, Roberto Salgueiro, está entre los mejores en el ring teatral. A la larga lista de méritos de este compostelano de adopción se añade ahora el de ganar el Torneo de Dramaturxia de Galicia en la Mostra Internacional de Teatro Cómico e Festivo de Cangas con su obra Jessi and Johnny. La pieza fue defendida en un cuadrilátero por María Costas (en el papel de madre) y Lara Álvarez (hija). Los combatientes a los que se enfrentó Salgueiro en este torneo eran los dramaturgos María Lado, Marta Pérez y Fernando Castro.

«Síntome orgulloso da xente á que lle custaba arrancar e finalmente o fixo» 

Elisa Álvarez

No teatro profesional, di o escritor, «tende a haber máis prexuízos e hábitos»

Roberto Salgueiro naceu en Caracas. É un dos milleiros de nenos da emigración. A volta non tardou, pero non foi a Galicia. A familia estivo entre Almería e Murcia, ata case entrar na universidade. Ata lle sorprende que lle pregunten como asumiu esa infancia tan movida. «Foi moi feliz, fantástica, tiven unha infancia fabulosa, sempre me adaptei moi ben aos cambios». Co tempo aínda a valorou máis, «cando medras dáste conta do que te enriqueceu esa experiencia e ves o positivo que ten», conta.

Naturais de Cariño, finalmente os seus pais instaláronse na Coruña. A Roberto gustáballe o mundo da historia antiga e a arqueoloxía, e tivo dúbidas á hora de entrar na universidade. Acabou en Filoloxía hispánica polo seu interese pola literatura, «aínda que o que non sabía e que tiña máis peso a lingüística». A escrita xa formaba parte da súa vida. Formou case sempre. «Recordo escribir obras de teatro, contos, e historias xa dunha maneira regular desde que tiña trece anos». Non pensaba que se acabaría convertendo nun traballo «pero era unha parte de min que me acompañaba a onde ía».

Seguir leyendo

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Santiago

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
81 votos
Comentarios

Este bar no quiere ni un céntimo que venga de Vox