Muere un vecino de Santiago por picadura de velutina

Fue atacado por una avispa cuando estaba junto a unas colmenas de su propiedad


Santiago

Un vecino de Santiago aficionado a la apicultura falleció al mediodía de este domingo por picadura de avispa velutina cuando se encontraba junto a unas colmenas de su propiedad. La víctima es Daniel García Doval, de 54 años de edad, quien en el momento del suceso estaba acompañado por un vecino, que no sufrió daño alguno. Al parecer, Daniel García murió a los pocos minutos de sufrir, al menos, una picadura en la ceja.

El apicultor fallecido tenía unas colmenas en las inmediaciones de su vivienda, en el lugar de Reborido, en la parroquia compostelana de Roxos, donde vivía solo. Acompañado por su vecino, también aficionado a la apicultura y con colmenas junto a las de Daniel García, descubrieron un pequeño nido de velutinas en una de ellas, y en ese momento se produjo la picadura. Al lugar acudieron, aproximadamente a las 12.30 horas, miembros del servicio de emergencias del 061, que nada pudieron hacer por salvarle la vida. El hombre se desvaneció en su vivienda, situada a escasos metros de las colmenas.

En el entorno de Santiago han aumentado de forma significativa, en los últimos años, los casos de reacciones alérgicas por picaduras de velutina, paralelamente a la propagación de la población de este himenóptero, si bien la reacción generalizada y grave tiene una incidencia muy baja. Personas del entorno de Daniel García dijeron desconocer si este sufría algún tipo de alergia.

El estado de alarma paraliza los estudios de campo sobre la velutina

maría santalla

Las investigaciones en marcha tratan de avanzar con trabajos de despacho o de laboratorio

Sandra Rojas es investigadora del departamento de Ecología y Biología Animal de la Universidad de Vigo. Desde hace varios años se dedica a estudiar aspectos de la avispa velutina. Además de participar en un proyecto, con varios países del norte de Europa, en el que investiga el impacto ecológico de la invasión de este insecto, ahora mismo está dedicada a un programa que trata de mejorar los métodos de detección de nidos y de trampeo. Este estudio está en marcha, dice, pero «va con retraso, dado que no pudimos hacer el trabajo de campo y de laboratorio durante la primavera a causa de la crisis por el COVID-19».

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El incremento de casos motivó que alergología del Clínico habilitase una vía rápida para la atención de las personas afectadas por picaduras de himenópteros. Margarita Armisén, especialista de este servicio, afirma que desde el 2015 han ocurrido cuatro muertes en la zona de Santiago.

«La alergia a la picadura de himenópteros es habitual en nuestra consulta. No es frecuente que cause muertes, en estudios internacionales se considera que hay una mortalidad de 0,4 por millón de habitantes», afirma.

Las consultas de velutina se incrementan desde el 2015 «y muy especialmente los dos últimos años. Hoy es el himenóptero que más problemas nos da. Personas que no han tenido nunca problemas, a quienes les habían picado otras veces y no habían tenido ningún tipo de reacción, se sensibilizan, se hacen alérgicas de manera que no podemos prever, y en una nueva picadura tienen una reacción que les puede provocar la muerte, aunque no es lo más frecuente», sostiene Armisén.

También hay muertes por picaduras de abejas y avispa común, agrega. «La velutina ha supuesto un incremento tan grande de insectos a picar que ahora hay muchas más posibilidades. No es más agresiva, pero es más grande, duele más la picadura, inyecta más veneno», dice. Un estudio realizado en Santiago concluyó que de 100 personas asistidas por una reacción anafiláctica por picadura de himenópteros, «77 se debieron a velutinas y las otras a las abejas y la avispa», detalla.

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