Las luces de Navidad se extenderán a más barrios y a un total de 151 rúas

r.m. SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO CIUDAD

PACO RODRÍGUEZ

El presupuesto crece un 115 % sobre el del pasado año y se encenderán el 5 de diciembre

18 oct 2019 . Actualizado a las 00:57 h.

No llegará a competir con Vigo, ni parece la intención, aunque Martiño Noriega apuntase en esa dirección hace un par de meses, cuando el gobierno de Sánchez Bugallo anunciaba que el gasto en la iluminación navideña crecería un 80 %. El exalcalde, al que tantos quebraderos de cabeza le dio esa cuestión, tiraba entonces de sorna para valorar un incremento que finalmente ha superado las expectativas iniciales. El gasto de la decoración navideña en espacios públicos más que duplicará el del año pasado. Si Compostela Aberta le dedicaba entonces 83.800 euros (101.398 con IVA), los socialistas han sacado la nueva contratación por 180.000 (con IVA, 217.800). Prácticamente un 115 % más.

Pretenden que ese importe mejore su calidad, pero también extender los motivos navideños más allá de donde lo hizo Noriega en el 2017. Compostela Aberta sacaba entonces un concurso bianual que también duplicaba el presupuesto anterior y que ampliaba a nuevos barrios la decoración, para contrarrestar las críticas de sus dos primeros años de mandato.

El espíritu navideño llegaba así por primera vez a zonas como la avenida Castelao, Galeras y Romero Donallo, después de que el mandato del PP hubiese introducido al rural (con un motivo especial en cada parroquia) en esa ruta lumínica. En esta ocasión alcanzará incluso a Santa Marta, Cruceiro da Coruña y Mestre Mateo. Son algunas de las calles que el nuevo gobierno ha incluido en el concurso de este año.

La calidad de la iluminación dependerá de las propuestas artísticas que han formulado las dos empresas que han concurrido a su licitación, pero la extensión de los motivos navideños está asegurada ya por los requisitos del pliego. Aunque, como siempre, está abierto a la formulación de mejoras por parte de las aspirantes, la decoración (ya sean arcos, sobre árboles, farolas o elementos singulares) llegarán a un 55 % más de calles y plazas.

En total, se requiere ornamentación para 151 (incluidos los 23 puntos del rural, uno por parroquia). El año pasado, fue para casi un centenar de calles, además de la iluminación de las fachadas del pazo de Raxoi, la antigua casa consistorial de Cervantes, el Teatro Principal y la sede del Consorcio, que se mantienen.

En buena medida, las calles que se incorporan a esa relación asegurarán la continuidad, sin interrupción, de la iluminación en el centro. Es el caso de las rúas Troia, Travesa de Fonseca, Coímbra, Concepción Arenal, Morón, Salvadas, y de plazas como Oliveira, San Clemente, Salvador Parga, Inmaculada y Matadoiro (entre otras del casco viejo y su entorno, como Vista Alegre y Avío); y de Laverde Ruiz, Ramón Piñeiro, Rapa da Folla y avenida de Vilagarcía (entre otras del Ensanche). Pero la apuesta por los accesos y los barrios de la ciudad está también en la decena de calles que se sumarán a las 11 del pasado año. Ahí se sitúan Mestre Mateo y Amor Ruibal, además de otras ya apuntadas y de varios trazados de la zona de San Lázaro y de Fontiñas.

El belén volverá al Obradoiro, donde se mantendrá también el carrusel

El belén volverá a la Praza do Obradoiro cuatro años después de que Compostela Aberta decidiese su retirada y contribuyese a paliar su ausencia con un pequeño carrusel, que el nuevo gobierno mantendrá igualmente dentro de los atractivos navideños. Lo que no está decidido todavía es qué tipo de belén se instalará. El Concello estaba pendiente de conocer si las ofertas hacían alguna propuesta como mejora y, en ese caso, si esa posibilidad coincidía con la que finalmente resulte adjudicataria.

Aunque no se demandaba expresamente un belén, el concurso sí requiere elementos singulares para las plazas del Obradoiro, Roxa, Galicia, Rodrigo de Padrón y las rotondas de acceso a la ciudad. Pero si no es a través de ese requisito o de una oferta de mejora, el belén no faltará. De una forma u otra, lo habrá, confirma el edil de Festas. Lo que no ve Gonzalo Muíños en ese ámbito es la instalación tipo bosque de los últimos años delante de Raxoi.