El carro del bebé no sube al bus metropolitano

Los conductores son los que deciden si los usuarios pueden acceder sin plegar el carrito o no

s. l.
santiago / la voz

Los autobuses metropolitanos de Santiago están en el centro de la polémica. Los usuarios se quejan de que algunos conductores no permiten subir al vehículo con el carro del bebé a no ser que este vaya plegado. Esto no supone un problema para las personas que vayan acompañadas, porque mientras una sujeta al niño la otra puede plegar el carro. Pero esa acción resulta imposible cuando va una persona sola con el bebé. En ese caso, tiene que depender de la ayuda de otro viajero o será expulsada del autobús.

La línea donde se están produciendo estos problemas es la que une Santiago con los núcleos de Ames. Desde la empresa encargada, Autobuses de Calo (Hedegasa), explican que los usuarios pueden acceder al vehículo con el carro del bebé, pero deben tenerlo plegado en todo momento para no entorpecer el paso de los demás viajeros y también por motivos de seguridad. Aunque, en realidad, la decisión final queda en manos de los conductores.

Los usuarios del transporte no comparten esta política de la empresa. «Os nenos van máis seguros no carrito que no colo da nai, pero a culpa non é dos condutores, eles fan o que lles mandan. É a Xunta a que debería dicirlle algo a empresa», manifiesta Paula Porto. «Ademais, nos urbanos non hai problema, hasta hai unha parte do bus para poñelos así que non entendo porque nestes non», denuncia. En la normativa de transporte de la Xunta no se deja claro si los carros del bebé están permitidos o no, dejando la decisión a los conductores.

Otra usuaria, Manuela Plaza considera que son las propias personas que van en el autobús las que deberían ser más «solidarias» y ayudar si ven que otro viajero tiene que plegar el carro y sostener el bebé a la vez. También, pide que los conductores «sean más compresivos» con la situación: «No pueden dejar a las personas tiradas sin transporte solo por llevar un carro». Sin embargo, Miguel, otro viajero, opina que «no es seguro que el carro vaya suelto en el autobús».

El problema de los buses metropolitanos no es reciente. Ya en el 2008 Nacho Mirás denunció que, teniendo un brazo escayolado, el conductor le obligó a plegar el carro del bebé sin tener en cuenta que no puede llevar a la niña en el regazo solo sujetándola con un brazo. Al final, se vio obligado a ir caminando desde Milladoiro hasta Santiago.

Esta tampoco es la primera polémica a la que se enfrenta Autobuses de Calo. En el 2009, una de sus trabajadoras, Nélida Pisco, fue despedida después de dar a luz y pedir reducción de jornada. Ella acudió a los tribunales, que le dieron la razón y declararon el despido nulo. Pero los problemas continuaron. En el 2017, Autobuses de Calo le pidió a la Dirección General de Tráfico (DGT) que le suspendiera la licencia para conducir. Sin embargo, en abril de este año el Tribunal Superior de Xustiza ratificó la sentencia que obliga a la empresa a darle una indemnización de 10.000 euros.

La normativa de transporte de la Xunta deja la decisión al criterio de los chóferes

La normativa de la Xunta sobre los derechos y obligaciones de los usuarios del transporte público y las responsabilidades de las empresas es ambigua. Las reglas establecen que la empresa será la que limite el acceso cuando se porten objetos que, por sus características o tamaño, interfieran en el derecho al transporte cómodo, eficaz y seguro del resto de los usuarios. Sin embargo, esto se contradice con el artículo donde se dispone que los usuarios que accedan al autobús con objetos que entorpezcan el tránsito por el interior del bus, deberán desplazarse a espacios menos congestionados. Además, establece que las reglas tienen carácter general, no discriminatorio y que podrán ser modificadas por la Administración que conceda el servicio, en este caso la propia Xunta, cuando se acredite que no están adecuadas al interés público. Sin embargo, la decisión final queda en manos del conductor. Según la normativa autonómica, si considera que el usuario altera la prestación del servicio puede expulsarlo del transporte.

Por su parte, los autobuses urbanos de Santiago sí admiten los carros de bebé. Incluso tienen habilitada una zona donde se pueden colocar los carritos y también las sillas de ruedas.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Santiago

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
6 votos
Comentarios

El carro del bebé no sube al bus metropolitano