La restauración de la nave central traslada todo el culto de la Catedral a otras iglesias del casco histórico

La medida se aplicará el próximo lunes y se mantendrá durante un año, aunque la basílica permanecerá abierta al público


Santiago / La Voz

El inicio de las obras de restauración de la nave central de la catedral de Santiago obligará a suspender totalmente las celebraciones litúrgicas a partir del próximo lunes, día 28. Por este motivo, el culto se trasladará a otras iglesias próximas, todas en el casco monumental, pero la Catedral no se cerrará al público, sino que se acotarán las zonas afectadas por las distintas fases de las obras. También se mantendrá el régimen de visitas al pórtico de la Gloria iniciado el día 2 de este mes, tras ser encapsulado el monumento para aislarlo de las obras de la nave central.

Con refuerzo de los turnos de trabajo, la previsión del Cabildo de la Catedral es reducir la duración de estas obras, con un plazo inicialmente señalado en año y medio, a doce meses, período durante el cual se mantendrá la reubicación de los actos litúrgicos al no poder mantenerse la actividad normal tanto en el altar mayor como en las capillas, excepto la de la Corticela.

Esta será la primera vez en la historia reciente que se suspenda el culto en el altar mayor de la Catedral de forma prolongada y también la primera vez que la misa del peregrino se trasladará a otro templo, en este caso la iglesia conventual de San Francisco. Igualmente, la monumental iglesia de San Martín Pinario ha sido elegida para las principales solemnidades y fiestas, entre ellas la del Apóstol Santiago del 25 de julio con su tradicional ofrenda, así como la de la traslación de los restos del Apóstol, el 30 de diciembre. La iglesia de Santa María Salomé, en la cercana Rúa Nova, acogerá las misas de lunes a domingo, a las 7.30, 9.00, 10.00 y 19.00 horas, también a las 18.00 los sábados, y a las 13.00 y 18.00 horas, los domingos. La capilla de la Corticela, que es parroquia dentro de la Catedral, mantendrá su misa habitual a las 11.00 horas. Los grupos de peregrinos, que pueden asistir a las celebraciones litúrgicas en distintas lenguas, se distribuirán en las iglesias de San Fructuoso, San Fiz de Solovio, Santa María Salomé y en la capilla del Centro Internacional de Acogida al Peregrino.

La basílica permanecerá abierta de 9 a 19 horas a fieles, peregrinos y visitantes, que solo tendrán restricciones de acceso a los espacios en los que se esté interviniendo en cada momento. También se podrá seguir realizando el rito del abrazo al Apóstol en el camarín y descender a la cripta. La puerta de Praterías será la única por la que se podrá entrar y salir del templo, ya que el acceso por la de Azabachería queda reservado para las necesidades de las obras.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
6 votos
Comentarios

La restauración de la nave central traslada todo el culto de la Catedral a otras iglesias del casco histórico