Rafael Campo: «Ser el rey Melchor no es un trabajo, recibo lo que no se compra con dinero»

Recién llegado de Venezuela, el mago de Área Central les pide a los niños «que no olviden dar un abrazo»


santiago / la voz

«Ser el rey Melchor es un trabajo, que inicialmente haces por necesidad, por ganar algo de dinero, pero cuando llevas un día comprendes que no es un trabajo. Es algo más, los niños me han dado más de lo que yo les puedo dar. Yo solo les escucho. Recibo de ellos lo que no se compra con dinero». El autor de estas palabras es Rafael Campo, que llegó de Venezuela junto a su mujer hace tres meses y desde entonces confía en que el rey Melchor le traiga a él un trabajo que le permita iniciar una vida independiente. Mientras tanto, ser el «rey Melchor es una experiencia enriquecedora», afirma. Hace unas semanas ya se acercó al mundo de la ilusión y de la magia navideña interpretando el papel de Papá Noel también en el centro comercial Área Central, y ya entonces se quedó sorprendido con los niños. Ahora repite experiencia como Melchor, todas las tardes de 17.30 a 20 horas, junto a sus otros dos compañeros: los reyes Gaspar y Baltasar.

«No tienen malicia. Su ingenuidad es fantástica. Son lindos. No hay dinero que pague estar una tarde con ellos», comenta. «Alguno me dice que tengo la misma voz que Papá Noel, y les digo que es un amigo, y todo se pega. Se van con la duda y mantienen la ilusión un poco más», bromea. «Hubo un niño que me preguntaba por mi nombre de verdad, pero son los menos». Melchor, como hizo antes Papá Noel, -San Nicolas en Venezuela- «no se marcha mientras quede un niño en la cola. Da igual las horas extras, no se puede dejar a un niño plantado», asegura.

Cuando se le acercan los pequeños, la mayoría «vienen pidiendo juguetes electrónicos, y las niñas, las más pequeñas quieren muñecas. También me pidieron un dron, pero le eché una mano a los padres, ya les dije que eso era muy caro y peligroso», señala. En lo que no les ayuda es «en recomendar a los niños que les pidan a sus padres pasar más tiempo con ellos, o pararse a hacer una galletas para los reyes magos». A Melchor les gusta preguntarles «por qué no hay nada en su carta para papá y mamá, y siempre acierto, no suelen pedir nada para los demás. Entonces se quedan pensando, y les pido que piensen en algo que no se compra con dinero. Les recomiendo que escriban una carta a sus padres, que no olviden dar un abrazo y decirles que les quieren. Vamos tan rápido, que se nos olvida disfrutar de un abrazo», lamenta.

Rafael Campo solo tiene buenas palabras para los «reyes de Cáritas y Cruz Roja, que nos están ayudando a salir adelante». Ellos llegaron buscando un futuro, y por ahora viven en casa de sus suegros que «son gallegos, y confió en que las cosas empiecen a ir mejor». En Venezuela era profesor, y aunque no pierde la esperanza de volver a ejercer, «para hacer de Papá Noel y rey Melchor, mi experiencia como profesor me sirvió para saber conectar con los niños. Yo solo tengo buenas palabras de mi trabajo con ellos. Hace unos días, me decían que las horas de más, son extras que no se pagan, pero ya están pagadas con la alegría de ver las caras de los pequeños». Rafael no quiere perder la oportunidad de agradecer la atención de las trabajadoras sociales de Cáritas y Cruz Roja. «Son personas increíbles, que se implican en cada uno de nosotros. Nos acompañan y nos ayudan en uno de los momentos más duros que una persona puede vivir. Les agradezco lo que hacen por todos nosotros».

El protagonista. Rafael Campo es profesor de profesión. Llegó de Venezuela junto a su mujer, gallega. Ahora ejerce de rey mago en el centro comercial Área Central.

Reyes Magos. Melchor, Gaspar y Baltasar estarán entre las 17.30 horas y 20 horas en el área comercial de Fontiñas.

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