santiago / la voz

La borrasca Beatriz dejó ayer un reguero de incidencias en Santiago y en todos los concellos de la zona, la mayoría de ellas provocadas por caídas de árboles debido a las fuertes rachas de viento. Hoy siguen siendo visibles los efectos del paso del temporal, que dejó buena parte de las calles y parques cubiertos por un manto de hojas secas. En la Alameda, uno de los parques que fue cerrado en prevención, se registró la caída de una rama de gran tamaño de uno de los carballos de Santa Susana; además numerosas ramas cayeron por los efectos del fuerte viento. También en Bonaval, otro de los parques clausurados ayer, rompieron varias ramas. En la avenida de Castelao aún son visible la gran cantidad de hojas que fueron arrastradas, y que tienen la vía sembrada de un espeso manto ocre. En el Campus Vida, donde se produjo el peor de los incidentes con la caída de un árbol sobre varios coches, esta mañana se repetían las habituales balsas de agua en el entorno del Observatorio Ramón Aller Ulloa y zona de Feáns, así como la caída de ramas de árboles y gran cantidad de hojas.

En cuanto a accidentes de tráfico, poco después de las siete de la mañana se registró un pequeño choque en la rotonda de Volta do Castro, y a las 9.30 horas, una salida de vía en Xoán XXIII. En ambos casos sin heridos y con daños materiales.

Una tarde de locos

Dos de los incidentes más graves se registraron en Compostela, uno en Salgueiriños de Abaixo, donde se desplomó un andamio colocado en un edificio en el que se estaban acometiendo obras en la fachada, y otro en el campus sur, donde un árbol tronzado cayó encima de un coche que estaba aparcado frente a la Facultade de Dereito.

En Salgueiriños fue necesaria la presencia de los bomberos y también de la Policía Local, que cortó el acceso a la calle mientras se producían las tareas de recogida del andamio derribado.

La caídas de árboles y ramas fueron una constante durante toda la jornada e hicieron que los bomberos de Santiago se vieran auténticamente desbordados porque tuvieron que acudir a numerosos puntos del municipio para retirar obstáculos que ponían en riesgo la circulación de vehículos. Lavacolla fue uno de ellos, donde pasadas las 19 horas cayó un árbol y un coche impactó contra él.

El temporal había entrado con fuerza desde el mediodía y, como la previsión era de empeoramiento, por la tarde el Concello compostelano tomó la decisión de suspender todas las actividades al aire libre en las instalaciones deportivas municipales. También se cerraron por precaución los parques de la Alameda, Bonaval y el de Zeca Afonso, en el Burgo das Nacións. Poco antes de las 12.30 horas, los bomberos tuvieron que desplazarse a la calle San Pedro de Mezonzo para retirar una plancha metálica del tejado del edificio del antiguo colegio Peleteiro. Los vecinos alertaron de que el objeto estaba suelto y que corría el peligro de caer a la vía pública, que fue necesario cortar momentáneamente.

Además, en la ciudad se produjeron varios accidentes de tráfico y las fuertes lluvias provocaron que aparecieran bolsas de agua en algunos puntos, las más peligrosas en la SC-20. En Aríns hubo problemas de suministro eléctrico y en la calles Frei Rosendo Salvado y Romero Donallo hubo semáforos que se cayeron por el viento. El servicio de limpieza tuvo personal reducido debido a que era día festivo para ellos por ser su patrón.

En el aeropuerto

La jornada también registró algunas incidencias en el aeropuerto de Lavacolla por retrasos en el aterrizaje y despegue de varios vuelos. Las demoras más significativas afectaron a las conexiones con Dublín (Aer Lingus), que debía salir a las 15.15 y despegó una hora después; al vuelo de Tenerife (Air Europa), que partió con más de tres horas de retraso; y al nocturno de Barcelona (Vueling), que tenía que despegar a las 21.20 y que lo hizo varias horas después. De hecho, el vuelo procedente de la ciudad condal tomó tierra cerca de las 23.00 horas, cuando debía llegar a Lavacolla a las 20.40 horas. Previamente, el de Málaga (Air Europa) había aterrizado a las 19.42, con tres horas de demora sobre el horario previsto.

En Santa Comba y Val do Dubra cayeron 104 y 95,4 litros por metro cuadrado

 

 

Las fuertes lluvias se dejaron notar de manera especial en la parroquia de Fontecada, en Santa Comba, donde la estación de MeteoGalicia había recogido hasta las 19 horas 104 litros por metro cuadrado. En el ránking autonómico le seguía la de Paramos, en Val do Dubra, donde cayeron 95,4, por delante de las de Lousame, Zas y Rois. En Padrón cayó el tendido eléctrico en la carretera que sube al pazo de Santa Cruz y hubo que cortar la vía. En Santa Comba y Negreira hubo incidentes similares por caídas de árboles y ramas y se suspendieron las actividades deportivas exteriores.

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Un carballo de Santa Susana sufre graves daños durante el temporal