El equipo de Galicia


En estos días con varios partidos de rivalidad entre vecinos se me ha venido a la mente una aposición que a todos nuestros clubes les gusta añadir a su nombre y que va en el encabezado de este texto. A lo largo de los últimos años, OAR, COB, Breo y Obra han sido referentes del baloncesto gallego. De hecho, cuando el club celeste era el único que militaba en ACB, su speaker cumpliendo órdenes que llegaban desde instancias superiores ?sobre todo con marcador a favor? emitía consignas propagandísticas como: «Somos más de 5.000» y «Somos el equipo de Galicia», mensajes que en la potente voz del gran José Areñas retumbaban en las paredes del Pazo. Sin embargo, en las últimas temporadas el equipo compostelano ha sido el gran emblema de nuestro baloncesto, y también allí han tratado de adueñarse de este apelativo. Creo que es justo reconocer el meritorio trabajo del cuadro dirigido por Moncho Fernández. Aunque, desde mi punto de vista, ni los resultados de los duelos entre lucenses y santiagueses de este curso, ni tampoco la clasificación final aclarará este dilema, si existiese, pues para mí ambos comparten el honor de ser los equipos de Galicia. Sin embargo, considero que hay una diferencia entre ambos clubes, y esta se encuentra principalmente en el camino que han recorrido hasta ahora. Mientras en Santiago de Compostela, solo unos pocos, se volcaron en los despachos durante dos décadas para que se hiciese justicia y lo acabaron logrando (cosa muy loable), en Lugo el equipo continuó compitiendo en las canchas y siguió extendiendo el sentimiento breoganista. Cayó a la segunda liga varias veces y retornó a la élite, luchando contra todo tipo de adversidades, incluso resistió a las goteras y averías en la calefacción de su pabellón. Pero además, la afición de Lugo ha disfrutado de grandes, enormes jugadores que han portado la camiseta celeste: Manel Sánchez, Allen y Wright, Perasovic, Bonner y Charlie Bell. Y ha visto de cerca a Fernando Martín y a Norris, Solozábal y Corbalán, a Arvydas Sabonis y Pau Gasol. El instinto de supervivencia que ha mostrado el club a lo largo de su historia y la experiencia de lo vivido, que permanece en la memoria de los aficionados, mantienen al Club Baloncesto Breogán más vivo que nunca. No hay secretos. Es el peso de la historia, y el peso de la historia breoganista es aplastante

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
23 votos
Comentarios

El equipo de Galicia