Tres grupos acaparan la mitad de las marcas de coches en Santiago

Pérez Rumbao domina, en sociedad con Ivasgal y Pedro Hervés, un tercio de la oferta local

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santiago / la voz

El proceso de concentración que ha vivido la industria del automóvil en el mundo también se ha reflejado en las concesiones, más atomizadas que nunca en torno a un pocos grupos. Este fenómeno global se expresará con rotundidad en Santiago este otoño, en el que miles de automovilistas se encontrarán que algunos de sus talleres de referencia han cambiando de propietarios o que regresan a la ciudad marcas que habían cesado su actividad durante la peor crisis que se recuerda en el sector.

El cambio más significativo viene propiciado por la adquisición del grupo ourensano Pérez Rumbao y de Ivasgal -un histórico de la automoción en Asturias- del total de las acciones que tenía la familia Brea en los concesionarios Audi, Seat, Skoda y Fiat. A estos dos gigantes del noroeste seguirá ligado el empresario compostelano Pedro Hervés, que se mantendrá al frente de la gerencia de las marcas del grupo Volkswagen y que también tutelará el desarrollo de todas las firmas del grupo Fiat.

La nueva sociedad trabaja estas semanas en los cambios de rotulación de los concesionarios, que tendrán como referencia la palabra Bonaval, y de forma inminente abrirá, también en el Tambre, una nave con vehículos de ocasión que se especializará en unidades con escasos kilómetros y un tiempo de uso muy limitado. Hervés, que tuvo que afrontar en los últimos ejercicios duros ajustes en su grupo, con una drástica reducción de plantilla, destaca que la inyección de capital permitirá mantener al personal actual -unos noventa trabajadores- «por lo que habrá cambios nominales, pero el cliente se encontrará las mismas caras». Pérez Rumbao se convierte con esta operación en el grupo dominador, al sumar nuevas firmas a las que ya asumió durante la crisis (Opel y Hyundai, además de los vehículos industriales Iveco).

Otras dos familias de Santiago con larga tradición en el sector están al frente de dos de los grupos que también se han transformado en los últimos años. Los Chenel (Grupo Noya) crecieron de la mano de Citroën, pero ahora también comercializan DS (la marca de lujo de PSA), Mazda y Suzuki. Por su parte, los Caeiro mantienen el dominio provincial con Renault, y han ampliado su oferta con Dacia y Nissan (tras la caída de Lobelle), una cartera a la que suman Infinity, la firma premium del grupo japonés que tiene su centro de referencia en A Coruña.

En el sentido contrario ha viajado el grupo coruñés Trigocar, que también engloba en su concesionario otras tres marcas (Jaguar, Land Rover y Mitsubishi).

Por su parte, Mercedes y BMW dan cobijo en sus instalaciones compostelanas a dos casas secundarias de sus grupos (Smart y Mini, respectivamente), igual que Honda Galcar le ha hecho hueco en su nave del Tambre a Subaru. En torno a Compostela Motor, pero con sedes y empresas diferenciadas en Milladoiro, están los concesionarios de Seat (la única marca que hace doblete en la comarca) y Toyota.

Dimonorte (Peugeot) y Gonzacar (Ford) solo representan a una marca en Santiago, pero ambos tienen otros intereses en diferentes comarcas gallegas. Yáñez, en A Rocha, se ha quedado como único representante de Volkswagen, y el empresario Antonio Quinteiro, presidente del Compostela, ha repescado Kia tras la desaparición del Grupo Fernández.

Arrancamos

Santiago tuvo históricamente un peso en la automoción gallega muy superior al que le correspondía por su limitado mercado y los clientes potenciales que tiene la comarca. Las familias y grupos que han resistido, junto a la llegada de nuevos inversores, permitirá recuperar este otoño todas las marcas con cierto volumen de ventas. Solo falta que las casas de lujo (Porsche, Lexus, Maserati...) se dejen seducir por la centralidad de la capital.

Alfa Romeo, Jeep y Volvo regresan a los concesionarios tras su desaparición durante la crisis

La peor crisis del sector de la automoción dejó un mercado convulso y unos cuantos cadáveres por el camino que ahora van a resucitar. La actual nave de Fiat en Cruceiro da Coruña va a repartir su espacio para comercializar otras marcas del grupo como Alfa Romeo -que tenía concesionario propio en el Tambre, pero que cesó actividad-; Jeep, que está experimentando un notable crecimiento y que tuvo hace años una pequeña concesión en Milladoiro; y como novedad llegará Abarth, la firma turinesa que customiza los modelos Fiat en clave deportiva.

Otra gran firma con cientos de clientes en la comarca que regresará este otoño a Compostela es Volvo, en su rama de vehículos. Abrirá de la mano de Merenauto (ya representan a la marca en A Coruña) en una nave de la vía Pasteur en la que estuvo Skoda, que ahora compartirá sede con Seat en Isaac Peral. La casa sueca tendrá su propio taller y en ocasiones exhibirá vehículos clásicos que posee el empresario.

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