El Concello apela al dominio público de las estatuas de Mateo para recuperarlas

La vista previa en su demanda contra los Franco se ha fijado para octubre en Madrid

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santiago / la voz

La reclamación de las dos estatuas del maestro Mateo que pertenecieron al Concello y hoy están en manos de los herederos de Franco iniciará su senda judicial en otoño, después de su admisión a trámite en diciembre pasado por parte del Juzgado de Primera Instancia número 41 de Madrid. Dicho juzgado ha señalado para el 15 de octubre la vista preliminar previa a la apertura de juicio, que el Concello espera para antes de que concluya el año. Así lo apuntó ayer el alcalde, Martiño Noriega, quien se incorporará el lunes de su baja por paternidad, aunque ayer asistió a la firma de un convenio en Raxoi.

El Concello defiende que es el legítimo propietario de las figuras de Isaac y Abraham -que formaron parte de la exposición mateana que entre el año pasado y este se pudo ver en Madrid y en la catedral compostelana- al no constar cesión o venta a favor de los Franco cuando ambas estatuas formaban parte del patrimonio municipal. Pero no es ese su único argumento para recuperarlas. Ni siquiera el principal. Porque, aunque mediase algún documento, arguye que carecería de validez por tratarse de bienes de dominio público incorporados al patrimonio municipal y afectos al servicio público de la casa consistorial.

Y como bienes de dominio público «son inalienables, imprescriptibles e inembargables y están fuera del comercio», argumenta Raxoi en una demanda en la que jurídicamente cabe pensar, dice, o bien en una cesión temporal del uso de las esculturas a los Franco por parte del alcalde de mediados de los cincuenta, ante el interés de Carmen Polo en ellas, o bien en un ‘regalo’. En el primer caso, dice, deberían haber sido devueltas cuando menos tras el fallecimiento del dictador. Antes, expone la demanda, se hace «impensable e imposible» que la corporación requiriese su devolución «dada su absoluta subordinación política y jurídica» al jefe de Estado «de un régimen autoritario y dictatorial». En el segundo caso defiende que la transmisión de ambas figuras, sobre la que no consta expediente o acuerdo alguno, sería ilegal y que igualmente tendrían que devolverlas al detentarlas «sin título legítimo para ello».

El Ayuntamiento ha articulado su demanda con el mismo argumentario que manejan los expertos nombrados por la Xunta para recuperar el pazo de Meirás y cuyas conclusiones se hicieron públicas estos días. «O Concello está a ser vangarda» en ese sentido, afirmaba ayer Noriega, quien espera una resolución favorable ante la «usurpación» por parte de los Franco de las dos piezas adquiridas por el Concello en 1948 al conde de Ximonde e instaladas, tras esa compra, en el pazo de Raxoi.

Estuvieron en la fachada medieval de la Catedral, de donde las retiraron en el siglo XVI

Las figuras de Isaac y Abraham estuvieron en el pórtico de la Gloria, como parte de la fachada medieval de la Catedral, hasta que en el siglo XVI el Cabildo decidió cerrar sus portadas con unas hojas de madera. Las obras modificaron la antigua portada, lo que llevó a la retirada de varias figuras, como las estatuas-columna de los reyes bíblicos Davied y Salomón, colocadas posteriormente en el petril de la fachada del Obradoiro. Junto con estas últimas, de aquel conjunto se conocen otras cinco, y la cabeza de una sexta, según recoge el informe pericial aportado para identificar que las estatuas reclamadas son las que adquirió el Concello en 1948. Aquella venta estaba condicionada a que las figuras no saliesen de la ciudad, un argumento igualmente defendido por Raxoi, que también ha recurrido a las determinaciones de la Ley del Patrimonio Artístico Nacional que prohíben la cesión o venta a particulares y entidades mercantiles de los bienes de interés artístico.

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