Juan Requejo: «No hay plan estratégico efectivo si no ha sido asumido por sus destinatarios»

El codirector del plan de gestión para el casco histórico alerta sobre el problema de despoblamiento de esta zona de Santiago


santiago / la voz

El casco viejo sigue perdiendo población, se desvitaliza, mientras afronta una presión turística cada vez mayor. La situación preocupa seriamente y su reversión es el objetivo de la revisión de su plan especial (PE), un trabajo que realiza Estudio Thuban no sin cierta polémica por su retraso y los reparos técnicos a su primera entrega. El verano pasado se incorporó a ese equipo el economista y geógrafo Juan Requejo para asumir la elaboración del plan de gestión del casco, que codirige con Francisco Pol. «Hay que volver a los 15.000 o 20.000 habitantes», defiende.

-El gobierno dice que el plan especial demostró su valía y que no habrá grandes cambios. ¿Cuál es el calado de la revisión?

-No sería yo la persona adecuada para hablar porque no la estoy dirigiendo, pero el plan especial fue muy oportuno, valioso y positivo para afrontar una serie de problemas en aquel momento relacionados con la transformación general del medio urbano (...). Contuvo esa amenaza que había sobre la proteccion del patrimonio y estableció unos criterios muy estrictos que han sido referente en muchas ciudades y países sobre cómo combinar la regulación con el entendimiento de las técnicas constructivas y el mantenimiento del patrimonio. Pero han pasado 25 años y hay partes del ámbito que tienen ahora otra vocación, y fenómenos nuevos, sobrevenidos. Y eso requiere una actualización.

-¿Qué pesa más aquí, la tendencia al despoblamiento que puede afectar a otros cascos o la falta de adecuación normativa?

-Hay una tendencia general, que en algunos casos es gentrificación, la sustitución de la población originaria por otra de mayor poder adquisitivo. Aquí hubo algo de gentrificación, pero ahora es despoblamiento (...) y hay que intentar adecuar la regulación a lo que la sociedad quiera. Y lo que vemos en el proceso participativo es que quiere conservar su patrimonio, pero obviamente hay gran preocupación por el riesgo real de pérdida de una ciudad viva, con residentes y comercio que le dé la vitalidad que ha tenido secularmente.

-Lo suyo es el plan de gestión. ¿En qué consiste?

-La Unesco no tiene un manual, pero el Ayuntamiento entiende que al plan de gestión le corresponde la definición del modelo de ciudad, como un plan estratégico con visión a largo plazo en el que se formula qué se quiere que sea la ciudad vieja enmarcada en toda su estructura urbana y territorial. El plan de gestión le da orientación al PE, le dice a qué problemas le debe dar solución con su capacidad de regulación, en adecuación de viviendas, de usos de otros espacios... Pero también tiene que estar alineado con el plan de turismo, movilidad, temas energéticos. El de gestión da coherencia a todos esos planes, hace la reflexión integral.

-¿Qué le demanda entonces el plan de gestión al especial para asegurar esa revitalización?

-Como ese proceso no está finalizado sería inconveniente que yo lo dijera. Y eso tiene que ver con la participación, porque no hay plan estratégico que sea bueno y efectivo si no ha sido asumido como propio por sus destinatarios, en este caso la sociedad civil encabezada por sus representantes democráticos. Hemos hablado con la Cámara de Comercio, asociaciones de vecinos, comerciantes, Club Financiero, USC... Hemos hecho casi 50 entrevistas y grupos focales con conclusiones unánimes, sino no valen. Esas conclusiones son las que van orientando el plan. Es así como hay que hacerlo.

-¿Y los compostelanos piden...?

-Resolución de carencias inmediatas. Hay problemas de equipamientos educativos en primeros ciclos, de centros de día, en las redes de prestación de servicios, especialmente en datos y energía, Piden también respuesta al tema de movilidad: no que se circule como en los años 50, pero sí para resolver necesidades de familia y comercio, agilidad administrativa para reformas y que vivir en un sitio tan privilegiado no se convierta en una tortura. Eso hay que resolverlo. La cuestión es cómo se le da respuesta.

«Santiago tiene una marca muy poderosa, y eso vale mucho, aunque está mal utilizada»

El codirector del plan de gestión considera que hay que revisar y actualizar la relación entre USC y ciudad. Una cuestión que se plantea en el modelo turístico es una iniciativa que «funciona» en EE.UU. y para la que Santiago es «idónea»: Cursos de actualización y reciclaje de conocimientos profesionales de un par de semanas en pequeñas ciudades universitarias con el objetivo de recibir conocimiento y mejorar tu agenda de relaciones. «El mundo contemporáneo es un mundo relacional y tu carrera profesional depende tanto de tus cualidades como de tus relaciones».

-¿Usted lleva tiempo indagando en las debilidades y fortalezas de Santiago. ¿Conclusiones?

-La principal debilidad es su dificultad para llegar colectivamente a posiciones para conseguir aquello que se anhela y la pérdida de talento formado en la USC. Sus fortalezas, el patrimonio construido, la naturaleza y su imagen, que es tremenda. Es una ciudad enórmemente atractiva, tiene una marca muy poderosa y eso vale muchísimo, pero se está utilizando mal tanto en el modelo turístico como en las posibilidades de convertirse en un centro de innovación y conocimiento. Para mí los dos elementos que más pueden contribuir a un futuro altamente esperanzador es el cambio de modelo turístico y el empeño en conseguir ser alguien en el contexto internacional como ciudad emisora de referencias en innovación y conocimiento, utilizando la marca y su capacidad de innovación e investigación, que es importante.

-¿Santiago tiene escala para eso?

-Sí, para un tipo de innovación. No puede pretender competir con Zürich, Fráncfort.... Pero sí en áreas de medio ambiente, salud, patrimonio...

-¿Por qué se empezó tan tarde con el plan de gestión cuando es el que iba a marcar la reflexión sobre la revisión del PE?

-La idea de organización temporal, que se ha demorado, eso que no lo niegue nadie, es que se analizase el PE con sus medios y recursos técnicos. Y esa informacion le sirviría a la parte urbanística y a la de gestión.

-El técnico municipal emitió un primer informe duro con los trabajos de revisión del PE e incluso cuando levantó sus cautelas cuestionó su idoneidad como herramienta de protección.

-Bueno, no creo que fueran exactamente así las palabras de ese informe. Efectivamente hubo un informe que establecía las mejoras que había que hacer. Y están hechas.

«El ritmo de avance de pisos turísticos es un problema serio»

Requejo no cree que el casco viejo tenga un uso hotelero excesivo. Otra cosa es la proliferación de pisos turísticos en la medida en que pueden impedir atraer población por el encarecimiento inmobiliario y porque limitan la disponibilidad de vivienda.

-¿Hasta qué punto este es un problema serio en Santiago?

-Lo es ya, pero sobre todo lo es el ritmo de avance, que es alto, aunque, ojo, hay que distinguir. Sería muy bueno que nuestro modelo de vivienda de uso turístico fuera de habitaciones y no de piso completo. Eso potenciaría la convivencia entre residentes y visitantes, mantendría población en el casco viejo y no cambiaría las condiciones del mercado de alquiler de pisos.

-Los dueños de pisos turísticos reclaman un lugar en el casco como modalidad de alojamiento.

-Esa sería genial.

-Supongo que ellos no irán tanto por esa vía. ¿Qué apunta el plan?

-Aún no hay determinación, pero sí analizamos que las ciudades están tomando medidas.

-¿Cuál es el modelo de turismo que debería trabajar Santiago?.

-Un modelo que genere trabajo e impuestos para mantener servicios, que desestacionalice y desconcentre, pero también que permita experimentar la ciudad. Eso requiere que esto esté vivo y desarrollar productos que no tenemos. Tenemos el recurso, la capacidad de transmitir emociones.

-¿Hay riesgo real de masificación?. ¿O ya existe?.

-Lo hay. Y ya existe puntualmente en días, horas y una zona determinados. Y eso hace mucho daño, porque los vecinos no pueden transitar bien y porque esas son las imágenes que se proyectan. A nadie se le oculta que hay que poner restricciones. ¿Cuáles? Hay que consensuarlo.

-¿Y de que el casco viejo acabe siendo un parque temático?

-Riesgo real: si me quitas a la población, dejas esto solo como elemento patrimonial construido y experiencia de visita superficial ya tienes el parque montado. Hay indicios sobrados de ese riesgo. Afortudamente aún viven 10.000 personas en el casco, pero hay que intervenir urgentemente.

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