La calle exige salarios y pensiones dignas

Los sindicatos denuncian en el 1 de Mayo la precariedad laboral en la ciudad y su comarca


santiago / la voz

En Santiago no hay una tradición fabril e industrial, y el 1 de Mayo, día en el que se conmemora la fiesta del trabajo, suele quedar solapado por las grandes movilizaciones de otras ciudades. Sin embargo, es una comarca que sufre con intensidad la precariedad laboral y en la que una parte importante de su población es jubilada: precisamente de eso iba la reivindicación de este año, de pedir salarios y pensiones más dignas, además de reclamar igualdad de género.

«O sector servizos, a hostalería, que é o que predomina en Santiago, foi do máis prexudicado coa reforma laboral: hai contratos de moitas horas, moi mal pagados, xente a media xornada que a traballa enteira, e sobre todo, empresas moi pequeniñas, nas que é moi difícil desenvolver a labor sindical», argumentaba ayer Inmaculada Sieiro, responsable de UGT en la comarca de Compostela, Barbanza y Deza.

Este sindicato convocó en Santiago una manifestación conjunta con Comisiones Obreras, en la que participaron Xan María Castro, histórico sindicalista de CC.OO., además de militantes socialistas, como Xavier Carro y Mercedes Rosón, entre otros. «Estamos nunha sociedade que demanda que se muden as políticas públicas que se fan neste país: non podemos seguir cargando o custo da crise sobre a maioría social, xenerando cada vez máis desigualdade social: necesitamos mobilizar a cidadanía e haberá máis protestas», aseguraba Carlos Pardo, de Comisiones Obreras.

No lejos de la Alameda, desde donde partió la manifestación de UGT y CC.OO., tenía convocada la CIG su propia movilización, que arrancó pasadas las doce del mediodía de la Praza Roxa.

En la convocatoria de la central nacionalista se pudo ver a Rubén Cela, edil del BNG en Santiago; a Bieto Lobeira, responsable de organización del frente nacionalista; y a Gorettti Sanmartín, vicepresidenta de la Diputación de A Coruña. La central nacionalista aprovechó el 1 de Mayo para denunciar que el contexto de agresión a la clase trabajadora gallega, «perpetrada pola dereita española», hace necesaria una respuesta en clave de país, y que concluirá en una «folga xeral aínda por determinar».

«No que respecta a Compostela, nos últimos meses, foron moitísimos e variados os conflitos: as traballadoras da limpeza da USC, as do Concello, o persoal de Seaga, das ambulancias, os traballadores do transporte de Sogama, e así moitas e moitas máis empresas, o que revela que hai unha agresión á clase traballadora», aseguraba Pepe Maio, responsable de CIG Compostela. La central nacionalista considera que la creciente precariedad laboral de la comarca ilustra muy bien lo que ocurre en el resto de Galicia, que necesita salarios y pensiones más altas.

Más información en las páginas 2, 3 y 4 de la sección A Fondo.

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