santiago / la voz

Aurelio Aguirre, Pondal y Rosalía volvieron a Conxo 162 años después encarnados en personajes de hoy que quisieron revivir la historia en el mismo escenario, mezclados con obreros, estudiantes, intelectuales, artesanos, funcionarios... en un enorme banquete que sobrepasó todas las expectativas. El propio Martiño Noriega, vestido con traje de la época, se quedó «alucinado»: aguardaba unas 200 personas y allí había cerca de 3.000. Entre los participantes, muchos vecinos con acento de Conxo, sobre todo de cierta edad, emocionados por verse en el verde escenario de sus vivencias de juventud.

Ese escenario surgió impecable y espectacular de la maleza tras una exquisita restauración en la que tuvieron un destacado papel los jóvenes integrantes de la Asociación Itínera de Voluntarios en Saúde Mental.

Fiesta por todo lo alto en Conxo Santiago celebró al conmemoración del famoso Banquete con música, teatro y asistentes caracerizados de época

Pero el festejo comenzó en el Toural, desde donde partió rúas abajo una comitiva en la que figuraban Rosalía, Pondal, el cura y Murguía. Al son de las gaitas muchos hicieron el paseo bailando. En el centro Sociocultural de Conxo el personal se arremolinó en torno a María Álvarez, una vecina del barrio que pronunció un largo pregón en el que relució la historia, la actualidad del barrio y personajes referentes. La mención de José Pasín humedeció los ojos de su nieto Luis, presente en el acto.

Manjares

El banquete moderno fue una fiesta rachada. No se sabe qué manjares se llevaron a la boca los comensales de 1856, pero los de ayer no dejaron ni una pizca de la cabra, el pulpo y el churrasco que poblaron los manteles. También andaba muy cotizado al final el licor café, que contribuyó a animar con la misma euforia de antaño los sucesivos brindis que iba lanzando el personal, entre ellos un chico de etnia gitana que ensalzó la convivencia y la integración social en el barrio. Ni que decir tiene que la mayoría de los brindis fueron cantos a la fraternidad y la solidaridad, revitalizando los mensajes de 1856. La Banda municipal y otros grupos amenizaron la fiesta.

La cita aunó a representantes de todos los grupos políticos de Raxoi, que compartieron la recreación del histórico banquete, aunque no el vestuario. Mientras los ediles de Compostela Aberta concurrieron con trajes como los que vestían los señoritos, artesanos y labriegos de 1856, los de los demás grupos acudieron vestidos de gallegos de hoy. Cientos de personas desempolvaron trajes de gallegos humildes o de señoritos para convivir durante una jornada. Una jornada con un tiempo caluroso y numerosos niños chapoteando en el río. Obviamente, el éxito de la histórica convocatoria, en la que trabajaron distintas concejalías, y sobre todo la de Turismo, invita a darle continuidad a la romería. «A nosa idea é consolidala», ratifica Martiño Noriega.

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Conxo, un banquete de 3.000 personas