Las huertas urbanas se extenderán a otros cinco barrios este año

rosa martínez SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO CIUDAD

PACO RODRÍGUEZ

Las seis que ya funcionan han puesto 12.000 metros cuadrados a disposición de 203 vecinos y asociaciones

03 feb 2018 . Actualizado a las 23:20 h.

Santiago se ha abonado definitivamente al cultivo de las huertas urbanas. Más de doscientas personas trabajan las parcelas disponibles ahora mismo en media docena de barrios. Pero no están todos los que quisieran dedicar al menos parte de su tiempo de ocio a trabajar la tierra. Otros 84 interesados están en lista de espera en las zonas acondicionadas desde el 2008 por el Concello en Belvís, Cotaredo (Fontiñas), A Almáciga, Caramoniña y Pontepedriña para procurar el contacto de la Compostela más urbana con la actividad de labranza.

Ningún gobierno municipal ha sido ajeno a la promoción de un servicio que ha puesto ya a disposición de los ciudadanos más de 12.000 metros cuadrados para el cultivo en parcelas que van desde los 40 a los 70 metros cuadrados de media, según el barrio. El bipartito PSOE-BNG puso a andar las dos huertas de Belvís en el 2008 y el 2010, mientras que en el 2012, con el PP, comenzaba a sembrarse el suelo público de Cotaredo. Le seguirían en el 2016 los de A Almáciga, Caramoniña y Pontepedriña, bajo mandato de Compostela Aberta.

Pero el gobierno local ya tiene en previsión otras cuatro para este año y hasta piensa en una quinta si alcanzan los fondos, además culminar parte del proyecto del 2017 para Hortas. Santa Marta, Volta do Castro y Conxo son las programadas ahora, junto con Lamas de Abade, aunque la concejalía de Medio Ambiente evita dar plazos. «Ao longo do ano», refiere Xan Duro, quien justifica que el esfuerzo del departamento se centre primero en los proyectos «máis complicados» y que requieren «máis tempo para sacalos». En todos esas zonas existe demanda, esencial para motivar la acción del gobierno. «Se non hai interese non as facemos, porque hai sitios onde poñelas», afirma el edil. De hecho, salvo la de Lamas de Abade, las otras tres fueron propuestas en los presupuestos participativos, con una asignación de 30.000 euros.

Lamas de Abade irá con cargo a otro programa. Y si quedan fondos se actuará en Salgueiriños, adelantándose a la previsión del 2019. Algunas parcelas están por elegir, pues la localización propuesta por Raxoi no coincide con la preferencia vecinal. En todo caso, se trata siempre de terrenos municipales.

Las mujeres, mayoría

Las últimas concesiones de las 6 huertas existentes se realizaron entre el 2015 y 2017 y el perfil de sus adjudicatarios habla mayoritariamente de mujeres (el 55,6 %) y residentes en el entorno (74 %). Salvo seis concedidas a asociaciones vecinales, el resto son de uso individual y entre los beneficiarios hay medio centenar que superan los 65 años. La mitad del colectivo de más edad se concentra en la de Cotaredo (24 usuarios) y las mujeres son más visibles en la de Pontepedriña (31).

Raxoi ultima acuerdos con diez propietarios para acondicionar 4.500 metros en la zona de Hortas

Antes de que comenzase a funcionar la primera huerta de Belvís, hacía años que el Concello había puesto la vista en la zona de Hortas, interesado en darle un uso pedagógico y didáctico a sus huertas. Primero con el gobierno socialista y después con el bipartito, hasta que acabó por plantearse su uso como huertas urbanas. Sin embargo, en ese ámbito se daba una circunstancia que nunca fue un problema en los demás: su titularidad. Los terrenos de Hortas son privados y cualquier actuación requería o hacerse con ellos o cerrar acuerdos con los propietarios.

Y esto último es lo que está haciendo ahora mismo el gobierno para promover su mantenimiento en condiciones a través de su cultivo por terceras personas. La iniciativa, una de las que introdujo también el BNG en la negociación de los presupuestos del 2017, está en marcha. De hecho, el gobierno no solo asegura que continúa con el proyecto sino que cuenta ya con el compromiso de una decena de propietarios para ceder el uso de sus terrenos. Sería por cinco años renovables, período en el cual el Concello se haría cargo de su gestión. Los propietarios se ahorrarían el importe del IBI y quedarían liberados de su mantenimiento.

Raxoi está estudiando a través de qué fórmula encajar el caso del IBI y ya ha redactado un documento de cesión que están analizando sus servicios técnicos y jurídicos. Ese acuerdo permitiría, después de su acondicionamiento, poner unos 4.500 metros cuadrados en cultivo. En el resto del ámbito no ha sido posible todavía el entendimiento, en general por problemas referenciales a nivel catrastral derivados de cuestiones de herencias.