Raxoi prepara la vía judicial contra los Franco por las figuras del Pórtico

La familia ignora el requerimiento del Concello, que le dio de plazo hasta el lunes 16

.

santiago / la voz

Los Franco aún están a tiempo de dar una respuesta al Concello de Santiago por la apropiación de las esculturas del Pórtico, pero el plazo se les está agotando. El próximo lunes, día 16, el Ayuntamiento quiere tener sobre la mesa la contestación de la familia al requerimiento que la administración compostelana le trasladó formalmente en septiembre para que devuelvan las esculturas de Abraham e Isaac. Si los Franco mantienen como hasta ahora la callada por respuesta y las esculturas no se mueven de su colección, Raxoi activará una vía judicial que ya está preparando.

Porque todo indica que la familia del dictador no va a alegar ni entregar esas piezas. Hasta el momento no ha hecho ningún movimiento en ese sentido, a pesar de las declaraciones públicas del Concello reclamando como suyas las estatuas. Por eso el responsable de los servicios jurídicos, Xaquín Monteagudo, ha estado recabando toda la información necesaria para reclamar las tallas por la vía judicial. Fuentes municipales estiman que el Concello de Santiago tiene todos los boletos para que la sentencia sea favorable a sus intereses.

No existe ningún documento que avale la cesión de las esculturas a la familia Franco, que se las llevó presumiblemente a principios de los años sesenta. Lo cierto es que desaparecieron del patrimonio municipal y aparecieron en el del dictador, engrosando la larga lista de bienes familiares. En unos casos producto de donaciones, en otros de tráfico de influencias, y en algunos, simplemente, por el arte del me lo llevo, como parece que ocurrió con las esculturas del Pórtico.

Lo curioso del caso es que la familia Franco las ha «prestado» para diferentes exposiciones y muchos compostelanos han estado contemplándolas en la muestra del maestro Mateo, a sabiendas de que volverían a su destino. Algunas fuentes creen que fue un encaprichamiento de la esposa del exjefe del Estado lo que llevó las piezas fuera de Santiago, y nadie pudo o quiso impedirlo.

Archivo histórico

El hecho es que el expediente de la compra de las piezas lo tiene el asesor jurídico para la tramitación más que probable de la demanda, tras encontrarlo el gobierno local en el archivo histórico. El hallazgo da pie al expediente emprendido para su recuperación. Un proceder del Concello que, por cierto, elogió el propio presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo. El jefe del Ejecutivo gallego tiene a su vez el respaldo del Ayuntamiento para la recuperación del pazo de Meirás. Esta iniciativa fue, junto a la de las esculturas, a un pleno municipal a raíz de una propuesta del BNG que resultó aprobada.

El requerimiento de Raxoi tiene como destinataria a Carmen Franco Polo, hija del dictador. Según Raxoi, el plazo comenzó a correr desde la recepción de la notificación municipal.

Unas estatuas que el Ayuntamiento compró y que nunca debieron salir de Santiago

 

 

Abraham e Isaac fueron esculpidos por el maestro Mateo para que estuviesen en el Pórtico da Gloria, no en las estancias de la familia Franco. Las reformas realizadas en el siglo XVI en la portada de la praza do Obradoiro y en la propia basílica obligaron a retirar esas piezas. Su rumbo se perdió y resurgió en 1933 en el pazo de los condes de Ximonde, que vendieron las dos estatuas al Concello por 60.000 pesetas.

Las figuras no podían abandonar Santiago y, si eso ocurría, el Ayuntamiento tendría que indemnizar a los propietarios del pazo con 400.000 euros. Sus herederos, que se conozca, nunca ingresaron esa cuantía ni seguramente se les ocurrió cobrarla.

El caso es que las esculturas de Abraham e Isaac tampoco fueron las únicas de la Catedral que cayeron en manos privadas. La Iglesia compostelana resalta que hay otras que fueron sacadas de la basílica y vendidas. Pero, para desgracia de la institución eclesiástica, se trata de un patrimonio incontrolable.

Votación
4 votos
Comentarios

Raxoi prepara la vía judicial contra los Franco por las figuras del Pórtico