«Peregrinamos desde el 2004 y cada año es un nuevo reto para nosotros»

Mañana llegan con 35 personas con discapacidades que usan vehículos adaptados

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SaNtIaGO / LA VOZ

Mañana a mediodía tiene previsto llegar al Obradoiro un grupo de 60 personas, 35 de ellas con diversas discapacidades de tipo físico, psíquico o sensorial, y las otras 25 son familiares, personal y voluntariado de las fundaciones También y Telefónica, y de un grupo ciclista que les presta apoya. Vienen con vehículos adaptados, como bicicletas de mano, triciclos, tándems, sillas todoterreno (joëlettes) y también bicicletas convencionales. Son peregrinos que tienen «entre 9 y 60 años, y quienes presentan situaciones de discapacidad se encuentran afectados de parálisis cerebral, ceguera, esclerosis múltiple avanzada y otras», explica Carlos Rolandi, director técnico y de programas de la Fundación También.

Esta entidad comenzó en el año santo del 2004 una experiencia de realizar la Ruta Jacobea. «Entonces todo el mundo hablaba del Camino y nos pareció interesante. De hecho, repetimos cada año. Yo vine todos los años y cada uno es un nuevo reto para nosotros», sostiene.

Esta vez los apoyan las fundaciones Telefónica y Repsol, y la empresa Alsa. La colaboración del Programa Voluntarios Telefónica les permite utilizar dispositivos conectados durante toda la ruta para facilitar el recorrido: «Así -indica Carlos- podemos hacer un seguimiento de todos los participantes y conocer su situación en tiempo real».

Ayer partieron de Palas de Rei y llegaron a Melide. Finalizaron la etapa con retraso, «porque hubo algunos problemas como pinchazos o alguna rueda que se partió, y la ayuda de esa tecnología facilitó resolver mejor los incidentes, que no fueron graves. Llegamos todos a Melide, aunque para parte de los participantes la etapa fue durilla. Está siendo una experiencia de lo más interesante y se demuestra que, con apoyo y con respeto al ritmo de cada persona, se puede culminar la peregrinación con éxito», manifiesta Carlos Rolandi.

Hoy llegarán hasta Amenal. Y mañana realizarán el último recorrido, de unos 9 kilómetros, desde el Monte do Gozo. Después, descansarán en Santiago y el domingo regresan a Madrid.

La Fundación También promueve el deporte adaptado para la inclusión de personas con discapacidad. Le presta una especial atención al ciclismo, con diversos vehículos especiales adaptados para discapacidad motórica y otras situaciones. «Este año llevamos una aplicación en los teléfonos móviles que facilita que, desde una tableta, se pueda controlar el grupo, y eso nos permite a todos ganar en tranquilidad. La colaboración del voluntariado es muy importante, porque el grupo es muy variopinto y las necesidades son muy diferentes. Se hacen paradas para reagruparnos. Está siendo una experiencia agradable y de lo más interesante», señala Rolandi.

En el 2004 peregrinaron menos de diez personas. Pero a lo largo de estos 14 años han sido cientos las que vinieron a Compostela gracias a esta iniciativa.

El dispositivo de geolocalización que consiguen por el apoyo de Telefónica IoT (Internet of Things) les permite saber la ubicación exacta de cada persona, el tiempo de desplazamiento, la localización respecto a puntos de interés del recorrido, como pueden ser diversos establecimientos comerciales, servicios o locales hosteleros. «Y así solucionar de forma ágil cualquier incidencia y gestionar mejor los medios necesarios para avanzar en la peregrinación», agrega Carlos Rolandi. De este modo, entre otros objetivos, consiguen «que las personas con discapacidad y sus familias comprueben las muchas posibilidades y beneficios que permite también el deporte adaptado», insiste.

Carlos Rolandi. Desde el 2004 participó en todas las peregrinaciones que, anualmente, organiza la Fundación También.

Ciclismo adaptado. El objetivo es promocionar el ciclismo adaptado para personas con cualquier tipo de discapacidad.

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