Catalogan ochenta nuevos petroglifos en el área compostelana en un año

Montse García Iglesias
Montse garcía SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO CIUDAD

XOÁN A. SOLER

El inventario se realizó tras el fuego forestal que afectó a grabados de Villestro

13 ago 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Hace un año el monte de San Miguel de A Portela, en Villestro, sufría un incendio, que afectó a la mayor muestra de arte rupestre de Santiago. Catorce petroglifos concentrados en la zona de Devesa da Rula sufrieron daños, quedando uno de ellos destrozado al pasarle por encima una máquina que realizaba cortafuegos. Entonces, el colectivo A Rula, que llevaba dos años reivindicando la catalogación y puesta en valor de este conjunto sin obtener respuesta de la Xunta y el Concello, demandaba que el suceso, ya inevitable, sirviese para que no se volviesen a repetir hechos similares y acelerar las actuaciones para la protección de los yacimientos. ¿Y qué sucede un año después? El resultado es la catalogación de este patrimonio arqueológico. No solo del situado en Villestro -solo uno de los grabados lo estaba cuando ocurrió el fuego que arrasó el monte-, sino también de otros petroglifos situados en otros puntos de Compostela, Ames y Teo. En total, el resultado del estudio emprendido tras el incendio supuso inventariar 83 nuevos petroglifos, con lo que toda el área pasa a sumar más de 120 grabados. De esta forma, se triplicó el número de estaciones registradas y controladas por la Dirección Xeral de Patrimonio.

El incendio desencadenó un trabajo a tres bandas, con la implicación también del Concello de Santiago y la Xunta. En este sentido, mientras esta última se ocupó de las cuestiones relativas al inventario de los yacimientos y contrató el estudio, el organismo municipal quedaba encargado de las labores de preservación y mantenimiento.

El colectivo A Rula destaca que se ha dado un paso importante para la preservación y puesta en valor del patrimonio arqueológico, como es la catalogación de los petroglifos, pero aún resta camino por andar y le toca actuar a los ayuntamientos. «Deuse un primeiro paso importante, como é a catalogación, pero agora falta incluír as zonas de protección no PXOM», explica Pablo Sanmartín, secretario de A Rula.