santiago / la voz

Las dependencias de recepción a los peregrinos en Santiago abandonarán en los próximos meses la pequeña sede de la rúa do Vilar para trasladarse al edificio rehabilitado del viejo asilo de Carretas. El Centro Internacional de Acogida a los Peregrinos, inaugurado ayer, ofrecerá a los caminantes un espacio «digno» y del que «Santiago se sentirá orgullosa», en palabras del arzobispo. Julián Barrio presentó el centro como «una casa de armonía y descanso para el diálogo y la reflexión». A la inauguración asistieron, junto al arzobispo, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo; el alcalde, Martiño Noriega; la directora xeral de Turismo, Nava Castro, y numerosas autoridades gallegas, miembros del Cabildo y representantes de la sociedad compostelana.

El Centro Internacional de Acogida a los Peregrinos es mucho más amplio, moderno y estará mejor acondicionado que las dependencias de la rúa do Vilar. En él estarán agrupados todos los servicios de interés para los peregrinos, incluida una Oficina de Turismo de Galicia para informar acerca de lo que hacer y visitar tanto en Santiago como en el resto de Galicia tras culminar el Camino. Habrá también una oficina de Correos para gestionar los envíos de, por ejemplo, las bicicletas; y un despacho de Renfe para realizar la compra de billetes de tren. Los voluntarios que trabajan en la Oficina del Peregrino para atender a los visitantes extranjeros en sus propias lenguas dispondrán de una nueva instalación. Incluso las asociaciones de amigos del Camino tendrán espacio en el centro. Todos estos servicios se podrán en marcha a partir del próximo año, cuando el edificio abra sus puertas.

Amplio jardín

Desde la rúa Carretas, los peregrinos entrarán directamente en un hall que comunica con la capilla del asilo, donde se exhiben las reliquias de San Amato Ronconi y del papa Juan XXIII. Además de la Oficina del Peregrino con unas dependencias amplias y modernas, los caminantes disfrutarán de dos salas para lectura, un espacio de descanso con sofás y un amplio jardín al que se accede desde la rúa Domingo García-Sabell o desde el propio centro tras bajar una escalinata.

El traslado más complicado es, según reconoció el propio arzobispo, el de la Oficina del Peregrino. Julián Barrio explicó que «se intentará hacer el cambio cuando el número de peregrinos sea menor para no alterar el servicio», por lo que se prevé llevarlo a cabo en enero y, en cualquier caso, «antes de marzo». Las nuevas instalaciones ocupan 1.400 metros cuadrados del que fue el asilo de Carretas y cuya remodelación fue presupuestada en 1,5 millones de euros, financiados por Turismo de Galicia.

El presidente Núñez Feijoo destacó el hecho de que la elección del viejo asilo permitirá «ampliar Santiago», ya que los peregrinos conocerán las traseras del Obradoiro para llegar al centro «que vaise converter nun fogar para os peregrinos». Feijoo apuntó que por cada euro invertido en el Camino se obtiene un retorno de diez, lo que es «bo para Santiago e para Galicia».

«Esta sede será una casa de armonía y descanso para el diálogo y la reflexión de los peregrinos»

Julián Barrio Barrio

«O centro vaise a converter nun fogar para os peregrinos que se achegan a Compostela»

Alberto Núñez Feijoo

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