De Londres a Nueva York, la exitosa carrera de una arquitecta compostelana

Un edificio liderado por esta gallega logró en mayo un premio nacional de arquitectura en Gran Bretaña

La arquitecta compostelana recibe un reconocimiento por uno de los dos edificios que construyó en Londres
La arquitecta compostelana recibe un reconocimiento por uno de los dos edificios que construyó en Londres

Santiago

En su caso no fue la crisis sino su ferviente deseo de ser arquitecta lo que empujó a Berta Willisch a iniciar hace ya 18 años una larga emigración que le llevaría primero a Gran Bretaña y, desde el 2014, a Estados Unidos. Desde Nueva York, y mientras ya se marca nuevas metas, esta compostelana de 35 años relata su experiencia, un exitoso periplo que demuestra que en mercados dinámicos el esfuerzo y el tesón sí permiten abrirse camino.

«La única profesión que quería desempeñar era la de arquitectura pero la nota de selectividad no me permitía esa opción. Por ello, y debido a que mi padre trabajaba en una sucursal gallega en Liverpool, me decidí en 1997 a irme a vivir con él para estudiar inglés», aclara de inicio Berta Willisch.

Su intención era regresar a España al año siguiente. Sin embargo, el paréntesis británico se convirtió en éxodo definitivo. La posibilidad de acceder allí a la John Moores University y cursar una carrera, que en el país británico se prolonga durante más de seis años con unos estudios muy prácticos, la convencieron en fijar allí su residencia, en una estancia reconocida en el 2004 con la graduación con nota en arquitectura.

Aún le restaba por concluir el examen final de carrera pero la santiaguesa no dudó entonces en sumergirse en un movible mercado laboral que le llevó en primera instancia hasta Manchester, ciudad donde colaboró, junto a la firma Ian Simpson Architects, en la Torre Beetham, la primera gran altura de la localidad, con más de 50 pisos y 169 metros de altura. Su siguiente alto -reconoce que siempre tuvo en mente «mudarse a una gran metrópolis»- fue Londres, ciudad elegida por muchos gallegos para abrirse camino. «En el 2006 conseguí trabajo en el estudio de arquitectura Egret West pero sus proyectos a menudo no salían de la mesa de dibujo y yo lo quería era construir» explica la compostelana.

Fue así, bajo este Leitmotiv, cómo desembarcó poco después en Allford Hall Monaghan Morris (AHMM), una empresa en la que sí pudo desarrollar reconocidos proyectos y compartir experiencia con muchas mujeres, situadas también en puestos de dirección, algo que ella misma califica de «inusual». «En general las mujeres todavía tienen poca presencia en el mundo de la arquitectura, por lo que abrirse terreno en este campo no es fácil», defiende la santiaguesa.

«Angel Building» (2008-2011), edificio de Londres,  finalista del RIBA Stirling Prize
«Angel Building» (2008-2011), edificio de Londres, finalista del RIBA Stirling Prize

Berta Willisch se felicita por haber podido trabajar para clientes «visionarios y ambiciosos, con ganas de romper moldes», algo que le permitió innovar. Su primer proyecto fue el Angel Building, una construcción en la que asumió el cargo de diseño y ejecución de la fachada y de numerosos componentes interiores. «El edificio fue revolucionario ya que no solo cambiamos la cara del barrio de Islington sino que lo hicimos reutilizando la propia estructura del edificio. Hicimos varias extensiones, lo cubrimos con una fachada de alta eficiencia energética y creamos un atrio público», explica la arquitecta gallega. Por este concepto el proyecto recibió diversos reconocimientos y fue finalista del RIBA Stirling Prize, el premio más prestigioso dado a un edificio en Gran Bretaña.

Si con este trabajo la firma se quedó a las puertas de un galardón, fue con un edificio liderado por la compostelana cuando sí lo logró. El «10 New Burlington Street», construcción realizada para The Crown Estate -organización que invierte y desarrolla las propiedades de la reina de Inglaterra- recibió en mayo el RIBA Award, un premio nacional de arquitectura del país británico.

«10 New Burlington Street» (2011-2014),  proyecto ganador en mayo del 2015 del RIBA Award
«10 New Burlington Street» (2011-2014), proyecto ganador en mayo del 2015 del RIBA Award

«Este proyecto fue revolucionario por el hecho de que es el primer edificio de Inglaterra con la fachada completamente construida en madera y por la utilización en el interior de cerámicas azules, hechas a mano, un material poco común en edificios comerciales. Cuando elegí el color el cliente no estaba convencido, ¡le parecía demasiado femenino! Sin embargo, fue uno de los elementos con mas éxito a nivel comercial por la calidez que presta a las oficinas», aclara la compostelana, antes de poner el acento en la repercusión que tuvieron ambos proyectos. «Los clientes hicieron mucho dinero con los edificios. Me di cuenta del valor financiero que el buen diseño aporta al negocio inmobiliario», añade.

Salto a Nueva York

«224 Mulberry», edificio del barrio de Nolita en Manhattan
«224 Mulberry», edificio del barrio de Nolita en Manhattan
 

Cerrada esta etapa, y con la idea de dar un nuevo paso en su carrera y convertirse, además de en arquitecta, en promotora, Berta Willisch afrontó un nuevo viraje. Descubrió que en Nueva York varias firmas ofrecían ambas funciones, por lo que en febrero del 2014 hizo de nuevo las maletas rumbo a la ciudad de los rascacielos. «La transición fue más dura y difícil de lo que pudo prever, sobre todo por la falta de apoyo para moverme por el sistema laboral americano», constata la gallega. Aún así, y después de matricularse en un curso universitario de Economía Inmobiliaria, logró trabajo en Flank Inc, un nuevo estudio que parte de esta doble premisa y en donde se tiene completo control sobre los proyectos.

Edificio «The Boerum», en Brooklyn, donde ahora trabaja la compostelana
Edificio «The Boerum», en Brooklyn, donde ahora trabaja la compostelana

En el último año la compostelana trabajó en el 224 Mulberry, un edificio con apartamentos de lujo y un espacio comercial situado en el barrio de Nolita, en Manhattan, en el que alternó funciones de arquitecta y de supervisión de la financiación del proyecto y del mercado, y, ya en Brooklyn -zona donde se centra hoy en día el boom inmobiliario-, en The Boerum, un inmueble de 20 plantas con espacio comercial, un hotel Hilton y 128 apartamentos de entre una y cinco habitaciones. «Todavía no hemos construida la estructura y ya se han vendido el 80 %», detalla la santiaguesa.

Próximos proyectos

De mente inquieta, la arquitecta gallega aclara que aún espera poder trabajar varios años en Nueva York aunque no niega tener la mirada puesta en California. «Soy exploradora y no puedo pasarme la vida entera en el mismo sitio, aunque eso signifique estar aún más lejos de casa», asegura no sin nostalgia. Aún así, reconoce que vuelve a Galicia cuando puede. «Toda mi familia sigue allí, entre Santiago, A Coruña y A Pobra», recuerda. «Hace unos días vi en una marquesina de autobús de una calle de Manhattan un anuncio gigante con una foto espectacular de la catedral de Santiago y de la plaza del Obradoiro. Quise decirle a todo el que pasaba: ¡yo nací en esa ciudad y esa plaza era mi patio de recreo!», concluye la reputada arquitecta.

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