O Coído de Bares, un «prodigio» natural que oculta otra maravilla

Un estudio revela la «colosal» magnitud de la estructura subacuática

La formación de O Coído se extiende a lo largo de 300 metros, en el Porto de Bares.
La formación de O Coído se extiende a lo largo de 300 metros, en el Porto de Bares.

porto de bares / la voz

Las prospecciones arqueológicas subacuáticas realizadas por un equipo de la empresa Argos S.L. por la parte exterior de O Coído de Bares revelaron que, «600 metros hacia fuera, en la ría, rodeando esa configuración de bloques, sigue habiendo coído, una estructura de un tamaño colosal», explica David Fernández Abella, socio y gerente de la firma encargada de supervisar los trabajos de «recolocación» de las enormes piedras de O Coído, removidas por el destructivo temporal Becky, que golpeó la costa gallega la noche del 9 al 10 de noviembre de 2010.

«Alcanzamos una profundidad de 17 metros, a 600 de distancia, y seguía habiendo un coído subacuático de unos siete metros de altura, unas dimensiones descomunales», añade este investigador de la Universidade de Santiago de Compostela, fascinado por el descubrimiento, del que ya les había alertado algún vecino de este pequeño pueblo costero de Mañón. El hallazgo refuerza la evidencia de que O Coído «no ha podido ser obra humana, por el tamaño y el peso de los bloques, toneladas y toneladas, y esa configuración hacia fuera».

«Es una formación natural, por la propia erosión del domo granítico. Por tanto, debemos suponer que no es fenicio, sino anterior, una obra magnífica que fue aprovechada desde tiempos inmemoriales por todas las culturas que pasaron por allí para tener un refugio para continuar la navegación, o realizar su actividad», recalca. Desterrar el origen fenicio, que defendió el arqueólogo Federico Maciñeira, -«auténtico prócer y visionario», subraya Fernández Abella- no le resta interés: «Es un prodigio de la naturaleza, es más antiguo y es probable que en momentos de ocupación romana o medieval haya sido reforzado, reconfigurado con los medios de la época, un poco como se hizo en 2010, para volver a ganar ese espacio y esa gran barrera natural».

El director de los trabajos acometidos en O Coído tras el paso del Becky sostiene que en lugar de una cronología, a «esta formación tan exquisita» le corresponderían «tantas como civilizaciones han recalado aquí». Una investigación en profundidad sobre este «peculiar» fenómeno y su entorno «daría muchísimas respuestas a la arqueología gallega y española sobre multitud de cuestiones». A él le correspondió exponer las conclusiones de este estudio en Zaragoza: «Fuera de Galicia O Coído es desconocido. Fue una sorpresa para todos, es fascinante como puerto y fondeadero».

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