El PP recupera la alcaldía de Santa Comba con apoyo de dos ediles del PSOE tras romper su pacto con CxG

Olimpio Pelayo Arca Camba
O. P. SANTIAGO / LA VOZ

SANTA COMBA

La nueva alcaldesa, María Josefa Pose Rodríguez, en el centro, con su equipo
La nueva alcaldesa, María Josefa Pose Rodríguez, en el centro, con su equipo PACO RODRÍGUEZ

María Josefa Pose, que se quedó a un puñado de votos de la mayoría absoluta en 2019, es de nuevo alcaldesa xalleira

15 jun 2021 . Actualizado a las 19:16 h.

Santa Comba vivió esta mañana su tercera moción de censura de los últimos años, y vuelve a situar en la Alcaldía a María Josefa Pose (PP). La dirigente popular se había quedado a apenas 15 votos de la mayoría absoluta en mayo del 2019, pero el pacto de los socialistas de Ucha Velo —que lograron seis actas, las mismas que los populares— con David Barbeira, único edil electo de CxG, dio entonces el bastón de mando al segundo. El pacto era la cesión de la alcaldía al cabo de dos años, pero la negativa de Barbeira a apartarse propició la firma el pasado día 1 de una moción de censura apoyada por los seis concejales populares y dos de los socialistas, algo que se confirmó en el pleno de esta mañana en este municipio de algo más de 9.000 habitantes.

Desde filas populares y socialistas cargaron con dureza contra la falta de diálogo del exalcalde y contra su gestión. Una de las razones que esgrimieron los ocho ediles para suscribir la moción fue que «a situación de constante enfrontamento entre o alcalde en minoría e o resto de grupos políticos tense convertido en algo insostible», apuntando soberbia e incapacidad de negociación del exregidor, «que esqueceu que o seu grupo político ten un único concelleiro nunha corporación de 13». No faltaron tampoco las acusaciones de gobernar al margen de los problemas reales de los vecinos, y de pérdidas de ayudas públicas en un municipio que sigue con los presupuestos del 2019 prorrogados.

En su réplica, Barbeira definió al PSOE como el mayor aliado del PP en el municipio, al señalar que hace dos años optó por el cambio pero ayer volvía a situarse en el punto de partida de una alcaldía popular de nuevo.

El alcalde saliente, David Barbeira
El alcalde saliente, David Barbeira PACO RODRÍGUEZ

Las acusaciones de incumplimientos del pacto de gobierno y de deslealtades entre Barbeira y Ucha fueron constantes en la sesión, celebrada a puerta cerrada bajo la vigilancia de toda la plantilla de la Policía Local. El exalcalde dijo que desde el inicio el socialista fue su propia oposición, «poñendo trabas continuas nos proxectos e ideas, e o pobo sábeo». Ucha Velo, por su parte, lo acusó de falta de dignidad por no haber presentado su dimisión cuando hace unas semanas los seis ediles socialistas retiraron su apoyo al gobierno: «El decidiu a forma en que tiña que ser sacado [da alcaldía], se aferrou ao sillón e a única maneira de sacalo era cunha moción de censura». Lamentó que esa marcha implique la entrada en la alcaldía del PP, y por ello pidió perdón al votante.

A la salida del consistorio, el integrante de la ejecutiva socialista provincial Bernardo Fernández conversaba amigablemente con Ucha. Preguntado por si la firma de la moción de censura junto con los populares podría suponer algún tipo de expediente del partido contra Ucha y Cristina Fajín, Fernández indicaba que la decisión correspondería a órganos superiores del partido (ejecutiva gallega y federal), no a la provincial. En todo caso sostuvo que la situación la provocó el ya exalcalde de Santa Comba que incumplió el acuerdo de gobierno firmado con el grupo socialista, y por tanto lo responsabiliza de lo sucedido. En esa línea, dijo que de tomarse alguna medida habría que tener en cuenta esos «atenuantes». Por su parte, los cuatro ediles socialistas que se abstuvieron en la moción justificaban que sus compañeros firmaron la moción en su convicción de hacer lo correcto pensando en los intereses del municipio, aunque la decisión «non contase coa preceptiva autorización das instancias superiores do noso partido».

María Josefa Pose levantó la sesión ya como alcaldesa, con los seis votos de PP y dos de PSOE, cuatro abstenciones socialistas y voto en contra de Barbeira, que deseó suerte a la regidora.

El de Ponteareas fue, hasta hoy, el último relevo en las alcaldías gallegas. Ocurrió el 21 de mayo, cuando la nacionalista Cristina Fernández (en la imagen) tomó el relevo del también nacionalista Xosé Represas, que murió pocos días después

Casi 200.000 gallegos tienen un alcalde diferente al investido hace dos años

domingos sampedro

Unas veces fue por las mociones de censura que cambiaron el color del gobierno, otras se debió a renuncias voluntarias al cargo y, en media docena de casos, el relevo estuvo motivado por una enfermedad muy grave del alcalde o por su fallecimiento. Casi 200.000 gallegos llegan este mes de junio a la mitad del mandato municipal teniendo al frente de su ayuntamiento a un regidor distinto de aquel otro que fuera investido tras las elecciones de mayo del 2019.

El pasado 21 de mayo se producía el último relevo de un alcalde del total de 25 cambios que se llevaron a cabo en Galicia en los dos primeros años del mandato municipal. Ocurrió en Ponteareas, donde la enfermedad que arrastraba el regidor nacionalista, Xosé Represas, le llevó a ceder el bastón de mando a la también nacionalista Cristina Fernández Davila. El regidor saliente fallecía apenas tres días después de que se consumara el relevo al frente del concello.

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