La parroquia de Ermedelo, en Rois, rehabilita para su uso una antigua casa cedida por la Iglesia
ROIS
La Xunta financió con 100.000 euros la obra, que incluyó la apertura de un aseo en la planta baja
21 may 2026 . Actualizado a las 08:48 h.La parroquia de Ermedelo, en Rois, recuperó para su uso la casa de piedra situada frente a la iglesia que, antiguamente, fue escuela, local electoral y, por último, la cantina de las fiestas, antes de quedar en desuso hace unos 20 años. El inmueble, propiedad de la Iglesia, fue cedido al Concello por un período de 29 años, prorrogables. El Ayuntamiento tramitó, además, la solicitud de la subvención y de los permisos para la obra de rehabilitación, que ejecutó la empresa Rodrial en cinco meses con un presupuesto superior a los 100.000 euros, aportados por la Consellería de Cultura. Según explican los vecinos de la parroquia, el alcalde de Rois, Ramón Tojo, y el propio constructor, la casa estaba muy deteriorada, con ventanas caídas y el suelo destrozado hasta el punto de que era un peligro, señalan.
La idea de recuperar la casa partió del que fue párroco de Ermedelo Javier Carballo, con el objetivo de abrir aseos para los feligreses, una vez que no los había. Con la restauración, ahora hay disponible uno en la planta baja, adaptado a personas con problemas de movilidad, para lo que el proyecto incluyó la instalación de una fosa séptica. «Os veciños estamos máis que contentos, estamos encantados», aseguran desde la asociación vecinal, que explica que la planta alta de la casa quedó con todas las comodidades y servicios posibles para celebrar cursos de formación para los lugareños, además de pequeños eventos, como la fiesta de inauguración que tienen previsto celebrar en el mes de julio. A mayores, añaden la comodidad de tener un aseo para los feligreses, como lo hay en algunas otras parroquias, afirman.
En la planta baja, además del aseo adaptado, se acondicionó un espacio para guardar material relacionado con la iglesia y que estaba en malas condiciones, como el resto de la casa. «O resultado está á vista: é unha boa obra e os veciños poden estar contentos», asegura el alcalde Ramón Tojo, quien añade que se trata de una actuación «con sentido porque hai unha asociación de veciños para darlle uso ao inmueble, ademais de eventos que se celebran na igrexa». El regidor destaca, además, el entorno en el que se sitúa el inmueble, junto a la iglesia y una carballeira, cuyos árboles fueron podados después de muchos años gracias a los donativos de los vecinos. Ramón Tojo ya invitó al conselleiro de Cultura a participar en el acto de inauguración de la reforma.
Por su parte, el constructor José Antonio Rodríguez, de la empresa Rodrial de Urdilde, resalta que la casa queda con unas «instalacións ao máximo» para uso y disfrute de los vecinos, después de estar cerrada durante dos décadas.