El Pazo do Faramello, en Rois, acentúa su influencia japonesa

Uxía López Rodríguez
uxía lópez ROIS / LA VOZ

ROIS

A la llamativa floración de los ciruelos se suma ahora la de los siete nuevos cerezos de ese país plantados en los jardines

20 mar 2026 . Actualizado a las 09:50 h.

Tras la floración a principios de mes de los ciruelos japoneses en el Pazo do Faramello, en Rois, en lo que ya se conoce como el sakura gallego y que anuncia la primavera, ahora es el momento de los cerezos yedoensis que en diciembre plantaron en el recinto para sustituir a otros de ejemplares de arces en mal estado. Con la plantación de estos siete nuevos cerezos pendulares, el pazo acentúa su influencia japonesa en los jardines, en los que también crecen, además de los conocidos ciruelos, arces, rododendros, hortensias del país asiático y, por supuesto, camelias, incluida una variedad exclusiva que lleva el nombre del monumento de O Faramello.

Según explica uno de los titulares del pazo, Gonzalo Rivero de Aguilar, los nuevos cerezos echarán la flor una vez terminada la floración de los ciruelos, todos ellos situados en una especie de terraza en la fachada principal de la propiedad. «Acaba a floración duns e empeza a dos outros», explica Gonzalo Rivero.

De tamaño pequeño

Por ahora los cerezos plantados son de tamaño pequeño, pero ya hay uno más grande en el lateral del pazo, junto a una fuente de agua, que está en plena floración y da una idea de cómo será este proceso en el conjunto plantado en la terraza del pazo. «Parece que nevara», señala el titular del monumento en alusión al cerezo de más talla y lleno de flores blancas.

La floración de los árboles es, precisamente, uno de los momentos con más público en el pazo que, según su titular, es el más visitado de Galicia. «Á xente de fóra gústalle moito este tipo de visita, a xardíns e, sobre todo, aos estranxeiros, especialmente aos norteamericanos, ingleses, australianos e alemáns», cuenta Gonzalo Rivero de Aguilar. Según explica, los días de semana suelen ser visitas en grupo y, el fin de semana, a título individual.

La idea del titular es seguir plantando nuevos árboles en los jardines. El Pazo do Faramello entró el año pasado en el Itinerario Cultural Europeo de Jardines Históricos, lo que supone «o maior recoñecemento posible», según Gonzalo Rivero de Aguilar. La declaración valoró, entre otras características, que es un espacio con antigüedad, con un jardín auténtico con especies en buen estado de conservación, además del trabajo por conservar y difundir el legado natural e histórico del recinto.