La borrasca desbordó el Sar y anegó varias viviendas en núcleos de Padrón y Rois
ROIS
La aldea padronesa de Cambelas revivió riadas pasadas y la de Codesido, en Rois, volvió a quedar incomunicada por el agua
10 oct 2024 . Actualizado a las 08:21 h.La borrasca azotó con dureza la comarca del Sar, especialmente Padrón y Rois, donde los respectivos alcaldes confirmaron que hubo multitud de incidencias, incluida la inundación de viviendas. Así sucedió en tres del núcleo padronés de Cambelas, en Pazos y en una de Lamas, en Extramundi, donde dos personas no pudieron salir de una casa rural, además del núcleo de Vigo, en A Escravitude, en el que también se vio afectada una taberna. En Seira (Rois) el agua entró en dos viviendas.
En este municipio, la aldea de Codesido, en la parroquia de Ribasar, volvió a quedar incomunicada por la crecida del río Sar, que anegó el puente de acceso mientras la salida por el monte está impracticable, según confirmaron dos personas. Al estar el puente inundado, una vecina dependiente se quedó sin asistencia a primera hora de la mañana.
Dos de los vecinos de la aldea se fueron a dormir el martes a la casa de los padres de uno de ellos, en Dodro, sospechando que no iban a poder salir ayer para ir a trabajar, como así fue. En Rois, además, el Concello tuvo que cortar varias pistas de la zona de Lamego y Seira, en el entorno de la playa fluvial, al estar completamente anegadas. También la carretera N-550 a su paso por el municipio de Padrón acumuló bolsas de agua. Árboles caídos (incluso en las zonas verdes del propio casco urbano padronés) y pistas anegadas fueron comunes en los tres municipios del Sar. En Dodro, el Concello logró subsanar las incidencias con personal propio.
El poético río Sar se desbordó en varios puntos, con especial incidencia en Pazos, en Padrón, incluido el entorno del polígono empresarial. Del otro lado de la vía férrea, el núcleo de Cambelas revivió inundaciones de épocas pasadas, con el agua en el interior de tres viviendas, entre ellas, la de Begoña Guerra. Esta vecina contó que en su casa estuvieron pendientes de la crecida «durante toda a noite» y ayer se dedicaron a achicar el agua con una bomba. A última hora de la tarde del martes ya se dieron cuenta de lo que se avecinaba y colocaron tableros en las puertas. Aun así, el hijo no pudo salir para ir a trabajar.
Por la noche, el alcalde de Padrón, Anxo Arca, informó de que los núcleos de Pedreda, Roucón y Bandín seguían sin suministro eléctrico, aunque al Concello le constaba que la empresa suministradora tenía equipos en la zona trabajando para restablecer el servicio lo antes posible.
En Teo, El Concello contabilizó 80 incidencias por el temporal, la mayoría de caídas de árboles y ramas que provocaron cortes en carreteras, además de daños en el colegio de Os Tilos. Las incidencias en Ames causaron daños menores, como la caída de un toldo en el polígono de Novo Milladoiro, según informa Emma Araújo. El Concello de Negreira cerró el paseo fluvial y también el acceso a los molinos del Tambre en A Ponte Maceira, cuenta Emilio Forján. En la mayor parte del municipio de A Baña faltó el suministro eléctrico desde las 9 de la mañana, al igual que en Chaián (Trazo) y Anxeriz (Tordoia). El Concello de Ordes registró 53 incidencias y Oroso, medio centenar. El sindicato Unións Agrarias alertó de las pérdidas masivas que causó el temporal en municipios como Ordes, Trazo y Tordoia, donde el viento arrasó plantaciones completas de maíz, relata Olimpio Arca. Lo mismo sucedió en fincas de la zona alta de Rois.
También Melide registró problemas por el desbordamiento del río Furelos, que anegó las instalaciones del área recreativa. Y en Toques la red viaria resultó afectada en A Ponte Mazaira y A Bragaña, donde el agua acumulada llegó a impedir el tránsito de vehículos. En Arzúa el río Iso se salió de su cauce a su paso por la aldea de Ribadiso, un episodio frecuente con fuertes lluvias. La incidencia causó molestias a los peregrinos, pero no impidió su paso, informa Natalia Noguerol.
Seis vuelos cancelados en Lavacolla, cuatro desviados y retrasos de más de seis horas
La borrasca Kirk también afectó al transporte, provocando graves contratiempos para miles de viajeros. El aeropuerto vivió una jornada complicada, con la cancelación de seis vuelos, el desvío de cuatro y amplios retrasos en la mayoría de los que pudieron operar. En algunos casos, a las dificultades que planteó el temporal en Santiago se sumaron las que generó en otros aeropuertos. Así, el fuerte viento que provocó decenas de cancelaciones en Bilbao obligó a derivar a Madrid el vuelo matinal de Iberia que había partido de la capital vizcaína con destino a Lavacolla.
Por ese motivo, la aerolínea canceló el enlace Santiago-Bilbao de las 9.15, y también el que debía llegar al aeropuerto compostelano a las 15.35. Además, Ryanair suspendió la conexión de las 8.45 con destino Sevilla, y Vueling hizo lo propio con el enlace de Palma programado para las 12.20, con los de Barcelona de las 14.00 y las 18.15 horas. Entre los vuelos que operaron, la mayor demora afectó a la conexión de matinal de Ryanair con Londres, programada para las 6.40 y que partió del Rosalía de Castro seis horas después, a las 12.45. También superó las tres horas de retraso el vuelo de la aerolínea irlandesa con destino a Madrid, previsto para las 11.55 y que despegó a las 15.01; y el de la misma compañía entre Barajas y Lavacolla, que tenía hora de llegada a las 15.05 y que no tomó tierra en Santiago hasta las 18.28.
También las conexiones ferroviarias operaron con retraso por árboles caídos en el eje atlántico.