Las oficinas bancarias se fugan del rural

Uxía lópez / emma araújo PADRÓN / LA VOZ

ROIS

Ponteledesma perdió la sucursal que tenía y Rois se queda solo con una

23 oct 2020 . Actualizado a las 05:10 h.

Los nuevos hábitos de la población y las medidas de seguridad impuestas para frenar el coronavirus han acelerado cambios en servicios como las entidades bancarias, que están derivando en cierre de sucursales, un servicio básico sobre todo en el rural, con varios casos.

El pasado mes de agosto, la sucursal de Abanca en Ponteledesma (Boqueixón) cerraba sus puertas pese a la recogida de más de un millar de firmas y de un acuerdo plenario unánime en contra de la decisión. La entidad aludió entonces a la «baja carga operativa con poca asistencia de clientes y el hecho de que hay otras oficinas cercanas que pueden prestar servicio». De la sucursal solo queda el cajero automático y las críticas por la lejanía de la oficina que tienen de referencia, tanto en Ponteledesma como en el núcleo limítrofe de Gres, en Vila de Cruces.

A este cierre se une hoy en Rois el de la oficina del Banco Santander, 36 años después de su apertura como Banco Pastor. La entidad, situada en el núcleo de Antequeira, ya comunicó a sus clientes, en persona o vía correo, la decisión de que desplaza el servicio a la oficina de Padrón. Muchos, o casi ninguno, esperaban la noticia, de ahí que hablen de «sorpresa», pero también de «vergoña», sobre todo porque consideran que es una oficina con mucha actividad, al tener clientes de toda la comarca.